Las altas temperaturas propias del verano no solo traen días de descanso, sino también un mayor riesgo sanitario.
La Dirección Meteorológica de Chile prevé que entre este lunes y martes las máximas podrían alcanzar hasta 36 °C en las regiones de Coquimbo, Valparaíso, Metropolitana y O’Higgins, lo que intensifica las condiciones propicias para que las bacterias se multipliquen en alimentos mal manipulados o conservados.
En este contexto, se espera un aumento en los casos de enfermedades transmitidas por alimentos, especialmente gastroenteritis asociadas al consumo de productos en mal estado o mal manipulados, alerta Claudia Rojas, docente de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad Andrés Bello.
«Durante el clima cálido se multiplican las toxiinfecciones alimentarias, que se manifiestan principalmente con vómitos y diarrea, y en algunos casos con fiebre y dolor abdominal. Ocurren cuando se consumen alimentos o agua contaminados con microorganismos vivos o sus toxinas», explica Rojas.
La especialista señala que estas intoxicaciones pueden tener periodos de incubación variables: desde media hora, como en el caso del Vibrio cholerae, hasta varios días, como ocurre con Listeria. También menciona bacterias frecuentes como Escherichia coli, Shigella y Salmonella, asociadas a alimentos como carnes, huevos, mariscos y leche.
MAYOR RIESGO
Según Rojas, durante las jornadas de calor es crucial extremar los cuidados con algunos productos en particular.
«Entre los alimentos y preparaciones de mayor riesgo destacan las preparaciones frías como mayonesas, ensaladas y salsas; las preparaciones calientes como carnes, pescados y cecinas; y la repostería, especialmente postres de leche caseros y productos con cremas», detalla.
¿CÓMO PREVENIR?
La docente enfatiza que «la prevención comienza desde la compra y continúa en la cocina». Recomienda seleccionar productos frescos en lugares establecidos, evitar preparar alimentos con demasiada anticipación y controlar rigurosamente los tiempos y temperaturas de cocción. «Es preferible recocer las preparaciones y asegurar una cocción sobre los 75 °C», indica.
También aconseja descongelar alimentos solo en el refrigerador o microondas y nunca a temperatura ambiente, no volver a congelar productos ya descongelados y rechazar cualquier alimento con cambios sospechosos de color, olor o textura. Además, destaca la importancia de evitar la contaminación cruzada y lavar frutas y verduras antes de su consumo.
Finalmente, Rojas recuerda un principio básico de seguridad alimentaria: «La zona de peligro para los alimentos está entre los 10 °C y 65 °C. Bajo los 5 °C y sobre los 70 °C el crecimiento de microorganismos se retrasa o se detiene». Este cuidado, combinando medidas higiénicas y de preparación, se vuelve aún más importante ante las altas temperaturas que se pronostican para estos días.





