- La agrupación religiosa, fundada en 2024 y compuesta actualmente por 25 danzantes entre niños, jóvenes y adultos, busca sumar nuevos miembros tanto para el baile como para su banda, con el objetivo de seguir fortaleciendo la religiosidad popular en el Valle de Aconcagua.-
Con el objetivo de seguir creciendo y mantener viva la tradición de los bailes religiosos en el Valle de Aconcagua, la Fraternidad Religiosa Virgen del Rosario de Andacollo de San Felipe mantiene abierta su convocatoria para que nuevas personas se integren a esta agrupación, ya sea como danzantes o como parte de su banda musical.
El fundador de la fraternidad, Ricardo Caro Zamora, explicó que el origen de esta iniciativa se remonta a mediados del año 2023, cuando junto a miembros de la comunidad de la parroquia detectaron la necesidad de impulsar un baile religioso que acompañara la devoción a la Virgen de Andacollo en la zona.
Posteriormente, el proyecto tomó forma a fines de 2023 e inicios de 2024, cuando Caro solicitó la autorización al sacerdote de la parroquia. «En esos tiempos con el padre Luis Felipe Vergara, yo le pedí la autorización para formar un baile y él me la dio», señaló.
Fue así como el 15 de septiembre de 2024 se fundó oficialmente la fraternidad. En su primer ensayo participaron solo cinco personas, cifra que con el tiempo ha crecido considerablemente. «Se hizo una convocatoria y esa vez en el primer ensayo llegaron cinco personas y ahora contamos con 25 integrantes», comentó.
Actualmente el grupo está compuesto por niños, jóvenes y adultos, en una dinámica que también ha involucrado a familias completas. «Lo más bonito de todo esto es que tenemos hijos y sus mamás participando», destacó Caro.
Los integrantes participan motivados principalmente por devoción religiosa, ya sea por tradición familiar, promesas o mandas cumplidas. En ese sentido, el fundador enfatizó el carácter espiritual de la agrupación. «Nosotros lo único que pedimos es que sea por devoción, devoción a la Virgen, que sea por amor a Dios, por amor a Jesús», expresó.
Además, subrayó que la agrupación busca generar un ambiente de comunidad y fraternidad. «Esto no es un baile de carnaval, es un baile religioso. Y se llama fraternidad por lo mismo, porque intentamos que nuestro baile, más que un baile, sea una familia», indicó.
Durante su corta pero activa trayectoria, la fraternidad ha participado en distintas actividades religiosas tanto dentro como fuera de la provincia. Entre ellas, presentaciones en Santa Margarita en Catemu y Curimón, acompañando visitas de la Virgen a comunidades, especialmente con adultos mayores devotos.
Uno de los hitos más importantes ocurrió el año pasado cuando participaron en la celebración de la Virgen del Carmen en el Templo Votivo de Maipú, evento organizado por la Asociación Metropolitana de Bailes Religiosos (Ambar). En aquella oportunidad participaron 24 bailes religiosos de distintas zonas del país.
«Para nosotros fue un orgullo muy grande, porque fuimos el único baile de la Diócesis de San Felipe que estuvo presente, y el único baile de la Quinta Región que estuvo presente en esa fiesta», recordó Caro.
Actualmente la fraternidad también trabaja en consolidar su propia banda promesera, compuesta por jóvenes músicos que participan por devoción. «Es una banda que toca por devoción, no es una banda conformada por músicos que cobran por tocar», explicó.
En este sentido, la convocatoria abierta para este año busca sumar tanto danzantes como músicos. «Tenemos una convocatoria para personas que quieran integrar el baile como danzantes y también para conformar la banda», precisó.
Los ensayos se realizan en la Parroquia Virgen de Andacollo de San Felipe, lugar que acoge a la agrupación con el apoyo del diácono Nicolás Flores Lazcano, y el consejo pastoral. A día de hoy, el grupo retomó sus actividades tras el receso de verano y este sábado 7 de marzo realizará su segundo ensayo del año.
Respecto a los requisitos para integrarse, Caro aseguró que no es necesario tener experiencia previa, ya que lo principal es la motivación espiritual. «Las puertas están abiertas para cualquier persona, hombre o mujer, desde los cuatro años hacia arriba. Lo importante es que sea con amor y devoción», afirmó.
Finalmente, el fundador destacó que el surgimiento de nuevas agrupaciones religiosas ayuda a recuperar tradiciones propias del valle. «Gracias a Dios estamos recuperando esa religiosidad popular que es tan característica del Valle de Aconcagua», concluyó.
Quienes deseen obtener más información o sumarse a la fraternidad pueden contactarse a los teléfonos +56 9 3419 4520, +56 9 9409 7519 y +56 9 4200 0896, además de sus redes sociales oficiales.








