- En San Felipe, vecinos ya anticipan un efecto en cadena en el costo de la vida.-
Una alza histórica en los combustibles comenzará a regir desde este jueves 26 de marzo en todo el país, luego que se informara que las bencinas subirán en torno a los $370 por litro, mientras que el diésel o petróleo lo hará en más de $500, generando preocupación en distintos sectores.
De acuerdo a lo informado por el Gobierno y consignado por medios nacionales, este incremento responde al aumeto del precio internacional del petróleo, impulsado por el conflicto en Medio Oriente, así como también a ajustes en el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco), lo que implica un mayor traspaso de estas variaciones al consumidor final, impactando directamente en el bolsillo de las familias chilenas.
Frente a este escenario, Diario El Trabajo se trasladó hasta una bencinera de San Felipe para conocer la opinión de vecinos del Valle del Aconcagua respecto a esta nueva alza y cómo afectará su economía diaria.
Juan Rojas, trabajador del transporte, comentó que esto impacta directamente a todas las personas. «Nosotros compramos petróleo para el traslado personal de la gente, pero a todos nos afecta, obviamente. Y ahora la escasez, ya están quedando varias bombas sin combustible… No queda otra que asumir nomás, no queda de otra. Hay que seguir igual, como sea hay que seguir, hay que movernos».
Por su parte, María González, vecina de Putaendo, aseguró que el impacto será generalizado. «Afecta en todo, yo creo que va a subir todo. Creo que todo va de la mano, así que horrible… Creo que no corresponde, no tenía por qué subir así… Lo más seguro es que vea otras opciones para trasladarme», indicó.
En tanto, Patricia Herrera, residente de San Felipe, manifestó su preocupación por el efecto en la economía familiar y el transporte diario. «Mira, yo, por ejemplo, yo transporto a mi sobrino, a mi hijo, a mis nietas todos los días al colegio y ahora justamente estábamos pensando en eso; cómo diablos lo vamos a hacer. Porque imagínate, está a 1.200 (pesos) la bencina… en algunas bencineras se acabó la de 93 (octanos)… Todo va a subir, no solamente el combustible, porque sube el gas, la mercadería… Vamos a tener que volver a la antigua, caminar o usar la bicicleta… No considero que sea la culpa de Kast, porque esto viene de arrastre, pero podrían inventar algo, algo urgente».
El comerciante de Putaendo, Marco Díaz, explicó que el alza ya comienza a reflejarse en su rubro. «Mucho, mucho afecta. Tengo almacén, entonces tengo que estar a diario viniendo a buscar productos, entonces es algo tremendo. Ahora estoy llenando estos dos bidones, con ellos estaría economizando como 25 ‘lucas’, que van a servir bastante para no subirle los precios a la gente todavía… Ya anunciaron que productos como el arroz y el aceite van a subir… Y tengo que usar mi auto porque es la única forma, porque un flete que costaba 40 mil a Putaendo, ahora va a costar 60 mil», comentó.
Asimismo, Carlos, trabajador independiente, calificó la medida como injusta. «Considero injusta esta alza… Tengo vehículo particular igual, pero es mucho el gasto que se va a hacer. Y hay que empezar a acostumbrarse, porque si subió así ¿qué se espera más adelante? Va a ser un gasto muy brusco que no es fácil de aguantar con los sueldos actuales».
Finalmente, Luis, trabajador independiente, fue tajante al referirse a la situación. «Yo creo que es una sinvergüenzura. Es mucha alza. Podría haber sido unos 50 ó 100 pesos, pero no 500 ni 400… Por supuesto que me afecta, porque es mi herramienta de trabajo… No tengo otra opción, tengo que seguir usándolo».
Tal como lo reflejan los testimonios recogidos, existe una preocupación transversal entre los habitantes del valle, quienes anticipan que esta alza no solo afectará el transporte, sino también generará un incremento en el precio de productos básicos, servicios y costos logísticos.
De esta manera, el aumento en los combustibles vuelve a instalar el debate sobre el impacto del escenario internacional en la economía nacional, donde finalmente son los consumidores quienes deben absorber estos cambios.







