- La instancia ya suma su segunda versión y busca fomentar la amistad y el intercambio cultural entre jugadores mayores de 40 años.-
Un positivo balance dejó la realización de un campeonato amistoso entre el Club Hernán Pérez Quijanes de San Felipe y el Club Deportivo Unión Nalhuitad de Castro, Chiloé, instancia que más allá de lo deportivo ha permitido fortalecer lazos de amistad entre ambas instituciones.
Así lo destacó el presidente del club sanfelipeño, José Quijanes Verdejo, quien explicó que este vínculo nació gracias a una amistad forjada hace años. «El nexo se hizo con el joven Carlos Aros Saldivar, ese niño llegó con el papá a San Felipe hace varios años atrás por cosas de trabajo; él estudió en la (Escuela) Industrial, ese niño es chilote de tomo y lomo y se hizo amigo de Freddy Bravo, que es integrante del Club Pérez Quijanes», relató.
A partir de esa relación, comenzaron los encuentros entre ambas escuadras, los que incluso han tenido un componente simbólico importante. «La copa que nosotros siempre jugamos lleva el nombre de Carolina Calcumil Riquelme, la esposa de este joven que fue dirigente, fallecida en un accidente», señaló.
En cuanto a los encuentros, detalló que «nosotros el año pasado fuimos en Semana Santa y este año fuimos en enero», mientras que el equipo chilote visitó el Valle del Aconcagua el pasado 5 de abril. Durante su estadía, compartieron actividades recreativas y deportivas, incluyendo partidos disputados en la cancha de Bellavista y jornadas de camaradería en la comuna de Putaendo.
El dirigente enfatizó que el objetivo principal de esta iniciativa no es la competencia. «Más que medirse deportivamente, jugamos una copa de la amistad, es solo una serie que juega con jugadores mayores de 40-45 años de esa edad hacia arriba», explicó, agregando que la finalidad es «fortalecer lazos, hacer amistad, compartir y que ellos conozcan lo que hay en la zona central».
En ese sentido, destacó que los visitantes pudieron recorrer distintos puntos del valle. «Los sacamos a recorrer, recorrimos Putaendo, San Felipe, sor Teresa; todas esas partes fueron conociendo», comentó, valorando también la reciprocidad cuando ellos viajan al sur.
Actualmente, esta iniciativa ya suma su segunda versión y existe la intención de proyectarla en el tiempo. «Se conversan puras maravillas no más, nosotros la pasamos bien acá y allá, en la horas de desayuno, almuerzo y once, lo hacemos compartido en una sola mesa, entre todos conversamos, nos reímos», expresó.
Finalmente, Quijanes recalcó el espíritu que rodea esta actividad. «No hay rivalidad, nada, solo se juga como se debe y lo pasamos bien», cerró, destacando que a través del fútbol se generan espacios de encuentro entre jugadores que, aunque ya no compiten, mantienen viva la pasión por este deporte.









