- Detrás de su primer lugar hay años de constancia, exigentes jornadas de entrenamiento y una firme convicción por competir al más alto nivel del tenis federado.-
El 2026 está siendo un año de importantes avances para Demetrio Cuevas Salinas. El joven tenista sanfelipeño, categoría Sub-14, se transformó en el actual número uno de la Quinta Región, posición que mantiene desde hace dos meses, consolidando un crecimiento sostenido dentro del circuito federado.
A nivel nacional, el progreso también ha sido evidente. Actualmente ocupa el puesto 39 del ranking chileno en su categoría, una significativa alza si se considera que el año pasado se ubicaba cerca del lugar 60. Incluso, durante esta temporada alcanzó el puesto 30, reflejo de la alta competitividad del circuito, donde el ranking se defiende durante 52 semanas y cada torneo puede significar un importante avance o retroceso.
Durante los primeros meses del año, Demetrio sumó resultados clave que marcaron un punto de inflexión en su carrera. Se coronó campeón de un torneo G3 en San Antonio, disputado en el Club de Llolleo; luego jugó un G3, campeonato doble en San Felipe, donde también se quedó con el título. Además, en febrero alcanzó su primera semifinal en un campeonato G2 jugado en Santiago, en el tradicional Club Santiago, uno de los recintos más prestigiosos del país y reconocido por haber formado a destacados tenistas nacionales.
Esa semifinal no solo fue relevante por el resultado deportivo, sino también porque le permitió, tras reunir el puntaje necesario, clasificar por primera vez a un torneo G1, instancia en la que compiten los mejores jugadores del país en la categoría.
En su debut en este nivel, Demetrio enfrentó a un jugador de la academia Elite Tennis Center de Las Condes, protagonizando un intenso partido que se extendió por casi tres horas. El sanfelipeño ganó el primer set por 6-2, pero finalmente cayó por 3-6 y 4-6 en los siguientes parciales. Más allá del marcador, la presentación fue considerada positiva, peleando cada punto hasta el final y demostrando que puede competir ante jugadores que entrenan desde los 9 ó 10 años en academias de alto rendimiento.
Su crecimiento no es casualidad. Actualmente entrena entre cuatro y seis horas diarias, distribuidas en jornadas de mañana y tarde, combinando trabajo técnico, preparación física, entrenamiento mental y partidos. Además, cuenta con apoyo psicológico deportivo, fortaleciendo también el aspecto mental de la competencia.
En el corto plazo, Demetrio disputará un nuevo torneo G3 en San Esteban, con el objetivo de sumar los puntos necesarios para intentar clasificar al próximo G1 que se realizará en San Felipe. Cada torneo es clave en un circuito altamente competitivo, donde mantenerse y avanzar en el ranking exige constancia y resultados.
El siguiente paso en su proyección será comenzar a disputar torneos COSAT, circuito sudamericano que reúne a jugadores de distintos países y que representa un desafío mayor tanto en lo deportivo como en lo económico. Por ello, la familia evalúa la posibilidad de conseguir auspiciadores que permitan sostener este proceso de crecimiento.
Hoy, la noticia es clara: San Felipe cuenta con un número uno regional en categoría Sub-14 que ya se mide con la élite nacional. Un camino que avanza paso a paso, con trabajo, disciplina y competencia permanente, confirmando el sostenido ascenso de Demetrio Cuevas en el tenis federado chileno.






