Desde hace ya varias temporadas que los clubes que forman parte de la Segunda División vienen mostrando su malestar con la ANFP por las condiciones en las que deben hacer frente a una competencia muy dura, con un nulo apoyo económico, cosa que en la práctica tiene al borde de la desaparición de la gran mayoría de los protagonistas de la serie de bronce del balompié profesional chileno.
El año pasado fue quizás el momento en que la dramática situación financiera se hizo palpable, cuando varios planteles iniciaron el torneo sin pretemporada en el cuerpo. Trasandino no escapó a esa penosa realidad, y hasta el día de hoy muchos no olvidan que el equipo empezó a entrenar en la misma semana en que hizo su debut en el campeonato 2025. Inédito y muy triste por lo demás.
Este 2026 la cosa no se ve muy distinta, y es por eso que los clubes que integran la división, hicieron saber a la ANFP que no partirán el torneo, al considerar el calendario muy extenso y el nulo diálogo respecto al tema económico, por lo que «de manera unánime los clubes hemos decidido NO iniciar nuestra participación en el 2026 mientras no se establezca una determinación de no acotar la extensión del campeonato a 7 meses.
«Esta determinación surge a partir de la compleja y delicada situación económica que atraviesa la Segunda División Profesional. La actual extensión del campeonato compromete seriamente la sostenibilidad financiera de las instituciones y profundiza la precarización de las condiciones laborales de los jugadores de fútbol, situación que consideramos inaceptable», señala parte del comunicado en el cual los clubes de la Segunda División declararon la guerra a la administración de Pablo Milad en la ANFP.






