Una derrota que dejó iguales cuotas de rabia, tristeza y frustración, fue la que la tarde del viernes último sufrió Unión San Felipe al caer por 2 a goles a 0 ante Deportes Recoleta, en el partido que abrió la cuarta fecha del torneo de Ascenso.
El pleito jugado en una regular cancha del Estadio ‘Leonel Sánchez’ de Recoleta, dejó sensaciones encontradas, ya que siendo justos en el análisis, el conjunto sanfelipeño no hizo un mal partido. Es más, ante de los 20 minutos del primer tiempo, los de Landeros tenían méritos y oportunidades de sobra para ponerse arriba en el marcador, pero lamentablemente no hubo finura a la hora de convertir.
Ya a los 4’ del primer lapso, Patricio Muñoz estuvo a punto de romper el cero tras capitalizar un centro de Benjamín Aravena. El palo salió en defensa del arquero Álvaro Salazar, quien solo había atinado a mirar el remate del ariete que en el 12’ desaprovechó una inmejorable oportunidad brindada nuevamente por Aravena, un jugador que partido tras partido, independiente del resultado, da muestras que está a otro nivel y que, de seguir por este derrotero, con toda seguridad el 2027 jugará en la U.
Lo más sencillo y al mismo tiempo irresponsable, sería ‘matar’ a Muñoz, y de esa forma justificar la derrota, sin embargo, por más que el delantero haya errado, hay que tener presente que es un jugador que lleva pocos minutos en la categoría, por lo que a medida que avance el torneo sumará experiencia y fineza a la hora de marcar. Oportunidades se crea, eso habla de un elemento que tiene instinto y como cualquier goleador, una vez que tome confianza, hará muchos goles.
En la serie de plata del balompié rentado chileno, sabido es que no se puede dejar pasar las oportunidades y menos cometer errores. Unión San Felipe cometió los dos pecados, porque precisamente en un momento en el cual el partido deambulaba en un ida y vuelta constante muy entretenido, los aconcagüinos tras una larga e improductiva sucesión de pases en su propia zona, terminaron equivocándose en la salida para que Pedro Sánchez sacara un centro ajustado que Germán Estigarribia cabeceó con furia para poner el 1 a 0 con el que se fueron al descanso.
La segunda etapa fue un poco más de lo mismo, aunque el Uní Uní, con algunas modificaciones intentó ser más vertical, cosa que no resultó del todo, ya que al intentar jugar rápido se perdió precisión, aparte que Aravena no fue tan protagonista como en el primer tiempo. A eso se sumó que otros hombres de vocación ofensiva como Gonzalo Jara y Bairo Riveros, tenían solo chispazos.
Con pocas piernas e ideas pero sí muchas ganas, San Felipe apostó al todo o nada. Eso era empatar o que le convirtieran otro tanto. Pasó lo segundo, y fue el mismo Estigarribia el que al 81’ selló una jornada personal redonda al instalar el 2 a 0 con que concluyó el cotejo.
Se perdió, es verdad, pero también lo es que, si los albirrojos hubieran aprovechado sus oportunidades, otra historia se hubiera escrito. Contra San Marcos, por la fecha 5 habrá que estar más finos a la hora de convertir para no darle vida al rival.








