- La utilización de fuegos artificiales genera un impacto profundo en animales, provocando miedo intenso, estrés extremo y un alto riesgo de escapes y accidentes.-
Con la llegada del Año Nuevo, la pirotecnia –prohibida en todo el país, aunque disponible solo en espectáculos debidamente autorizados- vuelve a ser parte de las celebraciones en distintos puntos del país. Sin embargo, para algunas mascotas, los fuegos artificiales no representan diversión, sino una fuente de estímulos intensos y descontrolados que afectan directamente su bienestar físico y emocional.
Así lo explicó Maximiano Lemaître Palma, médico veterinario y director del Centro de Rescate de Fauna Andina (CEREFAN) y PuntoVet, quien señaló que los animales perciben el sonido de forma muy distinta a los humanos. «En general, los animales perciben los sonidos mucho más fuerte y más agudo que nosotros, y además el ruido de los fuegos artificiales es impredecible para ellos, sin saber qué sucede», indicó.
Al no poder anticipar ni comprender el origen del ruido, las mascotas lo asocian a una situación de peligro, lo que desencadena respuestas instintivas de huida o lucha, acompañadas de una intensa liberación de adrenalina. A esto se suman otros factores propios de estas fechas, como las vibraciones, las luces y el ambiente general con música y gritos, aumentando aún más los niveles de estrés.
REACCIONES FÍSICAS Y CONDUCTUALES MÁS FRECUENTES
Las reacciones de las mascotas frente a la pirotecnia pueden ser variadas, pero en la mayoría de los casos corresponden a manifestaciones claras de miedo. Según explicó el veterinario, se observan reacciones físicas como temblores, jadeos y salivación excesiva.
En el ámbito conductual, son frecuentes el apego excesivo a sus tutores, el esconderse debajo de la cama o en cualquier lugar que encuentren, además de ladridos, maullidos, inquietud y caminatas constantes sin rumbo. «En general todas las reacciones habituales de miedo», explicó Lemaître, advirtiendo que una de las situaciones más complejas que se repiten en estas fechas, son los intentos de escape. «Muchas veces sucede en estas fechas, que las mascotas intentan escapar, y hay animales que lo logran y a veces es muy difícil o imposible volver a encontrarlos», señaló.
No todas las mascotas reaccionan de la misma manera frente a los fuegos artificiales. El médico veterinario explicó que existen animales especialmente vulnerables, como cachorros y aquellos que no han tenido una habituación previa al ruido, ya que pueden vivir estas experiencias como traumáticas y desarrollar fobias. También presentan mayor riesgo las mascotas con problemas cardíacos, respiratorios o enfermedades sistémicas, así como animales con antecedentes de traumas o fobias previas, o individuos particularmente sensibles por su temperamento o carácter.
MEDIDAS PREVENTIVAS ANTES QUE COMIENCE LA PIROTECNICA
Frente a este escenario, la prevención cumple un rol fundamental. Lemaître recalcó la importancia de mantener la identificación de las mascotas al día, combinando microchip y placa visible con número telefónico. «Yo recomiendo usar los dos, ya que la placa es más expedita y ‘fácil’, pero el microchip no se pierde», explicó.
Además, recomendó sacarlos a pasear temprano, antes que comiencen los ruidos, y procurar que, al iniciarse la pirotecnia, las mascotas ya se encuentren en su lugar seguro, evitando exponerlas a espacios desconocidos en ese momento. Asimismo, llamó a cerrar ventanas y asegurar puertas o rejas, y en el caso de animales con antecedentes de pánico, preparar un plan junto al veterinario con anticipación, idealmente días antes.
Respecto a los espacios más seguros dentro del hogar, el profesional indicó que deben ser interiores, cerrados y con buena aislación del ruido, como un baño, una pieza o una bodega, siempre que cuenten con buena ventilación. Recomendó mantener las cortinas cerradas, una luz tenue y disponer de sus camas o mantas habituales.
Para los gatos, sugirió ofrecer refugios con altura y escondites, como una caja transportadora abierta con su mantita. «En general, lo peor es dejarlos en el patio, una terraza o un balcón, porque aumentan los escapes y accidentes», enfatizó.
El uso de música o televisión puede servir como apoyo si se utiliza como ruido de fondo constante, ya que ayuda a enmascarar parte del sonido de los fuegos artificiales. No obstante, el veterinario aclaró que esta medida no siempre funciona y debe aplicarse con volumen moderado, siempre con la mascota ubicada en su lugar seguro.
Durante los episodios de ruido intenso, Lemaître destacó la importancia de la actitud de los tutores. Señaló que es fundamental mantenerse tranquilo, ya que las mascotas perciben la ansiedad de las personas. Recomendó llevar al animal a su lugar seguro, quedarse cerca si eso lo calma y hablarle suavemente, evitando retarlo o castigarlo.
También, sugirió ofrecer elementos para lamer o masticar, como premios o juguetes tipo kong, siempre que el animal los acepte y sin forzarlo. En este contexto, advirtió que no se debe caer en la sobreprotección con dramatismo o exceso de mimos, ya que puede resultar contraproducente, siendo preferible una contención tranquila y segura.
SEÑALES DE ALARMA Y CUÁNDO ACUDIR A URGENCIA
El médico veterinario también advirtió sobre señales de alarma que indican un nivel de estrés peligroso, especialmente si es la primera vez que se pasa un Año Nuevo con una mascota. Entre ellas mencionó los intentos desesperados de escape, con riesgo de fracturas, caídas o cortes; jadeo extremo que no cede, colapso o desorientación marcada, sobre todo, considerando las altas temperaturas; convulsiones o crisis neurológicas, vómitos repetidos, diarrea severa y agresividad súbita por miedo, lo que representa un riesgo para el grupo familiar.
En estos casos, recomendó priorizar la seguridad física del animal, reducir estímulos apagando luces y cerrando cortinas, no forcejear ni perseguirlo, y contactar de inmediato a una clínica veterinaria con servicio de urgencia o al veterinario de confianza.
En relación al uso de calmantes o medicamentos, Lemaître explicó que en algunos casos pueden ser necesarios, pero siempre bajo indicación veterinaria y como parte de un plan previo. Señaló que en animales con fobias intensas, los fármacos pueden formar parte del manejo, idealmente combinados con medidas ambientales y terapias conductuales.
De igual manera, advirtió que la automedicación puede generar intoxicaciones graves por dosis o fármacos incorrectos, interacciones con enfermedades cardíacas, hepáticas o renales, efectos paradójicos, sedación que inmoviliza sin reducir el miedo, así como riesgos de depresión respiratoria, hipotensión, caídas y accidentes, reiterando la importancia de consultar siempre al veterinario antes de medicar.
UN LLAMADO A CELEBRAR CON RESPONSABILIDAD
Finalmente, el médico veterinario hizo un llamado a la comunidad a reflexionar sobre el uso de la pirotecnia. «Es innegable que los fuegos artificiales son hermosos, pero afectan no solo a perros y gatos: también impactan a la fauna silvestre, a algunas personas mayores y niños y a personas neurodivergentes», señaló, enfatizando que como comunidad se puede celebrar de manera más segura y empática, evitando prácticas que generan sufrimiento y riesgos.
Asimismo, recalcó que la tenencia responsable implica prevenir escapes, identificar adecuadamente a las mascotas y planificarse con anticipación para protegerlas durante estas fechas.






