Una semana después del desalojo:
- Autoridad aseguró que podrían erradicarse durante este fin de año.–
Tras una semana desde que se realizó el desalojo de la Toma de San Felipe, continúan desarrollándose trabajos y el despliegue de limpieza del sector. Y es que los escombros de las viviendas desarmadas se acumularon en gran cantidad, sumándose a los trabajos de seguridad para evitar nuevas usurpaciones.
Asimismo, se ha establecido que aún restan cerca de 150 viviendas por desalojar, tal como se había señalado hace siete días. Para esto, es que se continúan afinando los detalles para concretar el despeje total del terreno.
Al respecto, el delegado presidencial provincial de San Felipe de Aconcagua, Sebastián Caldera, señaló que «tenemos por parte de la Delegación un balance bastante positivo de lo que fue el post desalojo, en reunión conjunta con la municipalidad, Carabineros, PDI, con todos los servicios que hemos trabajado esta etapa que fue bastante pacífica».
En este contexto, y en cuanto a las labores que se han ejecutado en el terreno, Caldera indicó que «lo que vino post desalojo fue bastante eficiente por parte del propietario, lo que se comprometió ha avanzado en aquello, tiene presentado un plan de limpieza, de retiro de escombros, lo ha ido cumpliendo. Se comprometió con una zanja para que este terreno no vuelva a ser tomado, es la misma zanja que se mantenía en el terreno que colinda con la planta de Esval y esto se hizo en los días acordados y en todo lo que está programado. Vamos a mantener las visitas a terreno, vamos a mantener un ‘Gobierno en Terreno’ que también se llevó previo al desalojo», estableció.
Del mismo modo, la autoridad provincial sostuvo que aún resta desalojar un paño de poco más de una hectárea, en la que continúa el trabajo con las familias que viven en este espacio.
«En estos momentos está identificado la cantidad de techos que hay en la 1.2 hectáreas que queda por desalojar y prontamente daremos el anuncio de cuándo será el desalojo, que esperamos que máximo sea el 15 de enero, pero con probabilidad al igual como fue el desalojo anterior. Tenemos contabilizados entre 125 y 150 de construcciones que hay ahí», expresó.
Junto con esto, Sebastián Caldera no descartó acciones legales por las mascotas que fueron abandonadas al momento del desalojo: «Hubo mascotas que quedaron abandonadas, hay una ley que protege a nuestros hermanos chicos, que es la ‘Ley Cholito’; si es necesario, la Delegación va a invocar esa ley para que se responsabilicen a las personas que dejaron en abandono o los posibles responsables de aquello.
«Tenemos planificados operativos en el lugar, puede ser con fundaciones animalistas, el mismo Colegio de Veterinarios nos ofreció ayuda, estamos viendo lo que ocurre con ellos, que creo ha sido la principal desventaja de cuando ocurrió el desalojo», agregó Caldera.
Finalmente, y en relación a la utilización de los albergues, el delegado provincial sostuvo que «el albergue lo ocuparon cuatro personas, una familia que tengo entendido que ya lo dejó».
Consultado sobre si estos dispositivos seguirán habilitados por las familias que aún resta por salir, y considerando las últimas lluvias que han afectado la zona, Caldera puntualizó que «la disposición del municipio siempre ha estado en mantener los albergues, el albergue que se ocupó es el Albergue Municipal. Creo que lo van a mantener y disponer de un segundo en caso que esto ocurra.
«Estamos hablando de un universo de personas menor, estamos hablando de no más de 150 (techos), por ende, es menor lo que se requiere en albergues, pero en recursos creo que va a contar con el mismo plan y con el mismo programa que ya tenía el municipio», cerró.





