Presidente de Villa Las Camelias y desalojo:
Si hay un tema que se ha tomado la agenda noticiosa en San Felipe no es otro que el desalojo de la Toma de San Felipe, el cual se realizará finalmente este jueves 8 de octubre y no mañana como estaba contemplado, debido a las lluvias anunciadas y al duelo nacional de tres días por el homicidio de un carabinero en el Biobío.
En ese sentido, Diario El Trabajo conversó con Víctor Sánchez Contreras, presidente de la Junta de Vecinos de Villa Las Camelias, aledaña al asentamiento, quien dijo que junto a sus vecinos están preocupados, «porque este fin de semana hubo harta salida de vehículos cargados con materiales de construcción, pero, sin perjuicio, siguen pasando otros que van hacia abajo. No sabemos si se van unos pocos y llegan otros, eso nos tiene preocupados», señaló.
Admitió que, pese a este desalojo, toda la gente está nerviosa: «Muy nerviosa, porque en nuestra villa casi toda la gente es de la tercera edad. Tienes que ver que no está preparada para defenderse en caso de que se quieran tomar casas y áreas verdes, porque en la mañana estábamos coordinando para ver cómo lo hacemos si en caso de que hay que tomar medidas como preventivas para evitar que se tomen, sobre todo, el área verde que la tenemos cerradita y la mantenemos nosotros».
El presidente de la junta de vecinos también comentó que «yo fui uno de los partícipes de que la alcaldesa o la municipalidad pusiera un contenedor el día sábado, porque la gente se estaba viniendo para arriba dejando la basura en cualquier lado; la colocaban dentro de los basureros que nosotros tenemos en la villa. Eso nos costó plata de la junta de vecinos, pero gracias a Dios conseguimos colocar el contenedor todos los sábados, que pasado un ratito se llena de inmediato; es mucha la cantidad de cosas», agregó.
Explicó, además, que la gente que vive al costado izquierdo del camino de entrada a la Toma, esa se queda, y desalojan la del lado derecho que va hacia donde está la planta de Esval. «Eso es lo que nos mostraron en la planificación, pero ahora hasta cuándo se va a mantener lo otro… no lo tenemos claro, todavía no nos han dicho. Ahora dicen que van a erradicar mil familias, pero casi el total de la toma son 2.600, entonces, vamos a quedar con la mitad de la gente igual, esa es la preocupación», aseguró el presidente.
Otra preocupación, dijo Sánchez, son los animales y los roedores: «Todo eso cuando empiecen a demoler, tú sabes, y no es por discriminar, pero la gente no tiene medidas sanitarias, tampoco tienen luz. Ustedes vieron la semana pasada que hicieron un allanamiento y consiguieron una serie de elementos que habían sido sustraídos en sectores aledaños», comenta.
Lamentablemente, estableció que ellos se han visto muy perjudicados con la instalación de la Toma, ya que aseguró que se desvalorizaron sus casas y hay problemas los fines de semana. «Imagínate un día sábado, el anterior, chocó un furgón ahí a la salida, justo en Diego de Almagro con Tacna Sur, casi cae adentro del canal. Este fin de semana hubo otro choque: un auto botó una señalética justamente al lado de los juegos nuevos que pusieron; dieron vuelta hasta un asiento que son de cemento súper pesado. El ‘gallo’ salió arrancando», comentó.
En esa línea, reconoció que él es quien más ‘molesta’ para que los inspectores municipales hagan fiscalizaciones por problemas los fines de semana (jueves, viernes, sábado y domingo; a veces, si es festivo, el miércoles también se colocan vendedores ambulantes): «La municipalidad coloca gente, pero sin Carabineros tampoco pueden hacer mucho».
En cuanto a las repercusiones que ha tenido el asentamiento precario en nuestra comuna, comentó que «lo dijimos nosotros. Hemos traído a Megavisión, cualquier cantidad de medios de comunicación, hemos hecho declaración por ahí de cuando recién se inició esta supuesta toma, porque tampoco lo era. Eran amigos del ‘gallo’ que estaba encargado ahí, empezando a apilarse un grupo de gente y siguió, siguió, pero nunca le pusieron atajo en el momento que correspondía; ahí debería haber sido».
Agrega que ahora tienen otras normas, porque ya se han estado tomando otros sectores; sin embargo, van y los desalojan de inmediato: «No sé si hay más facultades, pero también hay voluntad; si no la hay, las cosas se siguen produciendo como están», indicó el presidente.
A los vecinos de Villa Las Camelias les preocupa dónde van a quedar las personas que sean desalojadas. «No es tanto el problema de que se vayan, pero ellos tienen familia, niños chicos, ¿dónde van a quedar? Aquí la municipalidad no tiene una respuesta para eso, tienen solamente un albergue que va a ser por un mes y después de ese tiempo, ¿van a volver allá de nuevo? Esa es la incertidumbre en que estamos nosotros, porque a los pies de nuestras casas tenemos el recinto del ex Sodimac que está lleno de escombros. Dicen ‘no, sí hay que dejarlo así’, pero también te llama a los roedores y hay que evitar que la gente se lo tome», finalizó Víctor Sánchez.





