- El establecimiento fue reconocido por el Sistema Nacional de Evaluación de Desempeño (SNED).-
Con satisfacción y orgullo fue recibida en la Escuela Almendral la obtención de la Excelencia Académica para el periodo 2026-2027, un reconocimiento que no solo releva los resultados de aprendizaje, sino también el trabajo integral desarrollado durante los últimos años por toda su comunidad educativa.
La directora del establecimiento, Ximena Baquedano Pérez, destacó el significado de este logro, señalando que «cuando recibimos la noticia estábamos felices, porque si bien es cierto, ya avizoramos que en algún minuto íbamos a recibir esta excelencia académica porque se postula todos los años, cuando apareció la nómina estábamos, por supuesto, felices».
En esa línea, explicó que este reconocimiento tiene un doble valor. «Es un premio que tiene una asignación económica a los funcionarios de la escuela, pero por otra parte también es relevante recibir la premiación de que la Agencia de Calidad reconozca el trabajo de cada uno de los funcionarios y valore lo que la escuela está haciendo en esta última década», indicó.
Uno de los aspectos que destacó la directora es que la Excelencia Académica no se basa únicamente en resultados estandarizados, sino en una evaluación más amplia del desarrollo de los estudiantes.
«Se divide en dos aspectos, lo académico que tiene que ver con lenguaje y matemática y los aspectos socioemocionales que tienen que ver con convivencia escolar, formación ciudadana, autoestima académica, asistencia a clase y hábitos de vida saludable», explicó.
En ese contexto, detalló que estos indicadores permiten medir de manera más integral el proceso educativo. «La idea es que no solamente mida lo cognitivo, sino que también sea capaz de medir este componente emocional que tienen los estudiantes», agregó.
El trabajo en este ámbito se refleja en prácticas concretas dentro del aula. «Nosotros tenemos rutinas en donde todos los días se les pregunta a los niños cómo se sienten, qué emoción es la que predomina en ellos (…) uno no se preocupa solamente de cómo responden académicamente, sino de cómo se encuentran emocionalmente», sostuvo Roxana Valdés González, docente del nivel que rindió el SIMCE.
Asimismo, indicó que estas acciones permiten mejorar la convivencia y el ambiente de aprendizaje. «Permite que los niños vayan mejorando el clima escolar, hay un mayor respeto entre ellos y también hacia los adultos», puntualizó.
De igual manera la profesora destacó la importancia del trabajo coordinado entre los docentes. «Lo primero es aunar criterios y que todos los docentes indistintamente de la asignatura tengamos un procedimiento académico similar, que las rutinas de inicio, desarrollo y cierre de las clases permitan que los estudiantes no solamente respondan en el contenido, sino que también en la reflexión y en el pensamiento crítico», explicó.
Valdés también agregó que uno de los factores clave ha sido la forma en que se abordan los aprendizajes. «Vamos dividiendo muy bien los tiempos para que los niños sientan que por un lado van aprendiendo, pero también se van entreteniendo, no es solamente un mero paso de contenido», indicó.
En esa línea, recalcó que el compromiso de los estudiantes también ha sido fundamental. «Ellos constantemente están preparándose, no son niños que se conformen con ratos libres, a ellos les encanta aprender y además son muy respetuosos y participativos», afirmó.
Otro elemento determinante en este logro ha sido la participación activa de las familias. Desde la dirección destacaron el trabajo constante con los apoderados y su involucramiento en el proceso educativo.
«El aporte que hace cada uno de los estamentos es fundamental (…) en el caso de las familias, se les informa de los desafíos del año y se les compromete en talleres respecto de lo que se espera de sus hijos», explicó la directora.
Por su parte, la docente agregó que este compromiso tiene efectos directos en los estudiantes. «Un niño que sabe que su papá está presente y preocupado por su educación, es un niño que también va a buscar rendir», sostuvo.
La directora también abordó los principales desafíos que ha enfrentado la escuela en los últimos años, destacando el impacto de la pandemia como uno de los hitos más complejos.
«Uno de los grandes desafíos fue la pandemia (…) posteriormente, al volver, teníamos muchos niños no lectores en distintos niveles, por lo tanto fue buscar una estrategia de fortalecimiento pedagógico para atender esa realidad», señaló.
A ello se sumó la necesidad de reinstalar hábitos y rutinas dentro del proceso educativo. «Establecer rutinas claras y sistemáticas en la sala de clase, así como también trabajar la asistencia, la puntualidad y el vínculo con las familias, fue fundamental», agregó.
Desde el Servicio Local de Educación Pública (SLEP) de Aconcagua, la asesora técnica pedagógica del establecimiento Romina Zapata Martínez valoró este tipo de logros dentro de la educación pública.
«La importancia es que coloca un estándar de aprendizaje y demuestra que la educación pública sí puede tener resultados y aprendizajes de calidad y abrir oportunidades para todos los estudiantes del territorio», señaló.
Asimismo, indicó que este tipo de experiencias pueden ser replicadas en otros establecimientos. «Habla de prácticas institucionales que se pueden implementar en otros establecimientos y que permiten fortalecer la educación pública», agregó.
Finalmente, el equipo educativo entregó un mensaje de reconocimiento a los estudiantes, destacando su esfuerzo y compromiso. «Estoy muy orgullosa de ellos, de sus avances, de cómo han ido pasando cada obstáculo… son perseverantes y resilientes», expresó la profesora Roxana Valdés.
Por su parte, la directora manifestó que «creemos en ellos, creemos que son capaces de aprender y de mejorar aún más… para que se viera este escenario se requería no solamente de la escuela, sino también de la familia».
De esta forma, la Escuela Almendral reafirma su compromiso con una educación de calidad, basada no solo en resultados académicos, sino también en el desarrollo integral de sus estudiantes, proyectando así nuevos desafíos para los próximos años.






