- Ciclo del técnico Juan José Luvera empezó con el pie derecho.-
Un triunfo muy trabajado, sufrido, agónico y casi fortuito por la cuenta mínima, fue la cosecha de Unión San Felipe en el duelo por la fecha 14 del torneo de Ascenso frente a Deportes Puerto Montt.
En el juego, que la calurosa tarde del sábado se desarrolló en un impecable césped del Estadio Municipal sanfelipeño, el conjunto local no mostró mayores avances o evolución futbolística respecto a lo que ha sido una campaña en la cual da la sensación que tiene más puntos de que los que merece por su discreto nivel de juego.
Frente al conjunto sureño los albirrojos tuvieron un inicio lleno de dudas, tanto que antes de los 10 minutos la zaga había dado un verdadero concierto de errores, los que no se tradujeron en goles solamente por la ineficiencia de los delanteros rivales, que al parecer venían con los zapatos cambiados.
Con el correr del tiempo los aconcagüinos parecieron despertar, y en eso tuvo mucho que ver un potente remate de Gonzalo Jara, quien exigió al máximo al larguirucho arquero Gonzalo Collao, el que en una lúcida y espectacular reacción evitó la apertura del marcador.
Puerto Montt pareció sentir o tomar nota de esa acción, ya que desde ese momento empezó a ralentizar sus movimientos, lo que fue en beneficio de los aconcagüinos que empezaron a desenvolverse de manera más calma, pero sin muchas luces en el campo de juego. Minutos después Luis García desperdició una gran ocasión para romper el cero.
La segunda fracción fue más de lo mismo, con un juego absolutamente nivelado; y cuando decimos nivelado, hablamos de algo poco estético y sin ideas, al carecer ambas escuadras de la claridad como para proponer algo más interesante que llenara el paladar de un público que a estas alturas ya se conforma con lo mínimo. Es decir, no perder, o ganar simplemente a lo pirro como ocurrió el sábado.
Algo para destacar en la jornada sabatina, fue la actitud de parte del público (cada vez es menos la gente que va al estadio) adicto al Uní Uní, que a diferencia de otros partidos donde incluso aplaudían las derrotas, se vio más exigente al recriminar y pedir más esfuerzo a los jugadores. Eso fue clave para que los de Luvera se vieran en la obligación de poner algo extra e ir al frente. Fue por eso que el pleito se peleó hasta el final, al punto que cuando ya no quedaba nada para que el juez tocara el pitazo final, Luis García se despachó un remate no muy potente, pero si bien puesto para clavar una estocada letal que permite a los albirrojos sumar 3 puntos, ganar en calma y comenzar a ver el futuro con mayor optimismo bajo la batuta técnica del trasandino Juan José Luvera, quien pudo cumplir con el ya viejo y desaparecido aforismo del fútbol: ‘técnico que debuta, gana’.




