- La mujer de 38 años de edad, lleva cerca de 11 años vinculada a la empresa y asegura que desde hace aproximadamente tres años no ha podido desempeñar sus funciones debido a su condición de salud. Un informe médico da cuenta de múltiples úlceras en ambas piernas, dolor severo y la indicación de reposo domiciliario. Desde Sodimac señalaron que están analizando sus antecedentes para buscar una solución.-
Una compleja situación médica y laboral enfrenta actualmente Victoria Orellana, trabajadora de Sodimac San Felipe, quien padece pioderma gangrenoso, enfermedad que le provoca lesiones y heridas en distintas partes del cuerpo, además de fuertes dolores y dificultades para movilizarse y permanecer de pie.
Victoria, de 38 años de edad, lleva aproximadamente 11 años trabajando en Sodimac y relata que, debido al avance de su enfermedad, desde hace cerca de tres años no ha podido desempeñar sus funciones con normalidad. Antes de dejar de trabajar, se desempeñaba como reponedora.
Según su relato, inicialmente presentó una lesión que comenzó a aumentar de tamaño, para posteriormente aparecer nuevas heridas en otras zonas de su cuerpo, situación que derivó en un extenso período de licencias médicas y tratamientos.
La situación de salud de Victoria se encuentra respaldada por un informe médico fechado el 23 de julio de 2026, emitido por una especialista en dermatología, donde se señala que presenta úlceras de piel en ambas extremidades inferiores desde el año 2020, con sospecha de pioderma gangrenoso severo y refractario a tratamiento.
El documento detalla que se han intentado múltiples esquemas de tratamiento, entre ellos antibióticos, corticoides, dapsona, ciclosporina, micofenolato, adalimumab y ciclofosfamida, registrándose una evolución tórpida. Actualmente, Victoria presenta múltiples úlceras en ambas piernas, de tamaños que van desde uno hasta más de 10 centímetros de diámetro, asociadas a «importante edema y dolor severo, de difícil manejo».
El informe agrega que la paciente continúa en controles con los equipos de dermatología, medicina interna y policlínico del dolor. Asimismo, establece indicación de reposo en domicilio con los pies en alto, vendaje compresivo y curaciones de enfermería dos veces por semana, además del tratamiento médico correspondiente.
En medio de este escenario, Victoria señala que debe enfrentar diariamente fuertes dolores y dificultades para desplazarse. «Estoy hasta con parches de morfina para dormir», relató.
De acuerdo con el testimonio de Victoria, lleva aproximadamente tres años sin poder desempeñarse regularmente en su puesto de trabajo producto de su condición de salud.
A estos antecedentes médicos se suma su situación previsional. De acuerdo con la documentación proporcionada para esta nota, Victoria es beneficiaria de una pensión de invalidez desde el 3 de junio de 2024, debido a las enfermedades que presenta y que provocaron una pérdida de su capacidad de trabajo superior a dos tercios. En consecuencia, se le otorgó una invalidez definitiva total a contar de esa misma fecha.
La imposibilidad de desempeñarse regularmente en sus funciones también se refleja en el historial de licencias médicas de Victoria. Según los antecedentes entregados, mantiene licencias asociadas a su enfermedad desde el año 2023, período que se ha extendido hasta este año 2026.
Entre la documentación proporcionada para esta nota se encuentran licencias médicas correspondientes a agosto de 2026, además de otras emitidas desde 2023, todas asociadas a períodos de reposo total. Estos antecedentes dan cuenta de que la trabajadora lleva alrededor de tres años alejada de sus funciones laborales producto de su condición de salud.
Victoria sostiene, además, que las licencias médicas relacionadas con su enfermedad actualmente no son pagadas y que, para mantener su situación laboral, ha debido recurrir a licencias de carácter psiquiátrico que debe financiar de manera particular.
Su madre, Liana Vilos, quien actualmente cumple un rol fundamental en el cuidado de Victoria, relata que la familia también debe asumir gastos asociados a medicamentos, apósitos, parches y otros insumos médicos.
BUSCAN UNA SALIDA LABORAL
En medio de esta situación, Victoria y su madre han intentado encontrar una alternativa que permita poner término a la relación laboral con Sodimac.
Victoria asegura que ha postulado en dos oportunidades a un programa de retiro voluntario de la empresa, sin resultar seleccionada. Según su relato, durante este año se habría establecido como requisito contar con 12 años de antigüedad para acceder a dicho mecanismo.
La trabajadora sostiene que su intención es alcanzar una salida de común acuerdo que le permita recibir los beneficios que correspondan por los años trabajados.
«No quiero ayuda de la empresa. Quiero lo que me corresponde», señaló Victoria.
Su madre asegura que ha acudido en reiteradas oportunidades a la sucursal y que también ha tomado contacto con representantes de Recursos Humanos, la asistente social y la gerencia, buscando una alternativa para resolver la situación.
Según relata, en esas conversaciones se les ha señalado que el caso se encuentra ‘en proceso’, pero afirma que hasta ahora no han recibido una respuesta concreta.
Victoria sostiene que su actual situación laboral también le genera un importante desgaste emocional, debido a que necesita continuar presentando licencias para mantener su situación, pero al mismo tiempo debe asumir el costo de aquellas que actualmente utiliza.
«Siento como que ellos me presionan al estar así. Como que quieren que me vaya, que me vaya sin nada», expresó.
La trabajadora asegura que actualmente no se encuentra en condiciones de volver a desempeñar sus funciones debido a su estado de salud, situación que, según señala, ha sido informada a la empresa.
Su madre, también explica que Victoria requiere ayuda para trasladarse a sus controles y curaciones, ya que presenta dificultades para caminar y en ocasiones sufre descompensaciones. «Mi mamá tiene que ayudarme todo el tiempo», relató Victoria.
RESPUESTA DE SODIMAC
Diario El Trabajo tomó contacto con el área de Comunicaciones de Sodimac y remitió un cuestionario con consultas específicas respecto de la situación médica y laboral de Victoria, incluyendo su permanencia en la empresa, las gestiones realizadas, las solicitudes de la familia, el proceso de retiro voluntario y los criterios utilizados para seleccionar a sus beneficiarios.
Desde la empresa respondieron mediante una declaración en la que señalaron que lamentan «la compleja situación de salud que enfrenta Victoria Orellana, trabajadora de la tienda San Felipe» y que actualmente se encuentran «analizando los antecedentes que corresponden en estos casos para buscar una solución».
Respecto de las dificultades denunciadas por Victoria en relación con el pago de sus licencias médicas, Sodimac señaló que «el proceso de evaluación y pago de las licencias médicas corresponde a organismos competentes y externos a la empresa».
En cuanto al programa de retiro voluntario, la empresa confirmó que se trató de «una iniciativa específica, con cupos limitados y criterios previamente establecidos y comunicados», agregando que en el caso de Victoria dichos criterios «no se cumplían».
La empresa no detalló en su respuesta cuáles fueron específicamente los criterios que Victoria no cumplió ni precisó, o si su condición médica o su antigüedad tuvieron alguna incidencia en la decisión.
Desde Sodimac tampoco se entregaron mayores antecedentes respecto de las gestiones que actualmente se estarían realizando para buscar una solución a la situación laboral de la trabajadora.
Mientras tanto, Victoria continúa enfrentando su enfermedad, sus tratamientos y la incertidumbre respecto de su futuro laboral, esperando que después de más de una década vinculada a la empresa pueda encontrar una alternativa para cerrar este capítulo. «Estoy frustrada, ya no sé qué hacer», concluyó.







