- El docente fue seleccionado por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso para aportar su experiencia en educación científica en una innovadora exposición.-
En el Museo de Historia Natural de Valparaíso fue inaugurada la exposición pedagógica e interactiva ‘Huellas del Pasado: Palma Chilena’, iniciativa que busca acercar a estudiantes de toda la región al conocimiento y valoración de una de las especies más emblemáticas y amenazadas del territorio. Entre los profesionales que participaron en su desarrollo se encuentra el profesor Eduardo Arancibia Cortés, docente de la Escuela El Cobre La Colonia de Catemu y único representante del Valle de Aconcagua en el proyecto.
Arancibia, quien cuenta con una extensa trayectoria en el área de las Ciencias y actualmente lidera una academia científica escolar en la comuna de Catemu, señaló que la exposición fue concebida como una herramienta educativa destinada a estudiantes de quinto a octavo año básico.
Asimismo, indicó que la muestra permanecerá inicialmente en el recinto museográfico para luego recorrer distintos establecimientos educacionales de la Región de Valparaíso, transformándose en un recurso pedagógico para apoyar la enseñanza de las ciencias naturales y la educación ambiental.
Según explicó el docente, la iniciativa busca generar conciencia respecto de la conservación de especies en peligro y promover el compromiso de las nuevas generaciones con el cuidado del entorno natural.
«Los objetivos son que los alumnos tomen conciencia de la importancia de rescatar la flora y fauna nativa de la región, además de ser un aporte para el área de las ciencias naturales en todos los colegios de la Región de Valparaíso», indicó.
La invitación a participar en el proyecto surgió luego que Arancibia fuera seleccionado por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) junto a otros cuatro profesores de distintas comunas de la región, para aportar desde su experiencia en la enseñanza de las Ciencias.
«Fui seleccionado por la Universidad Católica de Valparaíso junto a otros cuatro profesores de la región para hacer el aporte de experto en educación en cuanto a la enseñanza de la Ciencia. Soy el único profesor del Valle de Aconcagua invitado y que participa en esta iniciativa», destacó.
Durante el proceso trabajó junto a docentes provenientes de Valparaíso, Quillota e Hijuelas, integrando una colaboración multidisciplinaria en la que también participaron académicos, investigadores, especialistas audiovisuales y organizaciones vinculadas a la divulgación científica y la educación ambiental.
Entre las instituciones participantes se encuentran la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, a través de su Facultad de Historia y proyectos relacionados con cambio climático; Explora Conicyt, dependiente del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación; la Fundación Ecos del Futuro; y el Museo de Historia Natural de Valparaíso, que facilitó sus instalaciones para dar inicio a la muestra.
Uno de los aspectos más llamativos de la exposición es su carácter interactivo. Los estudiantes podrán recorrer una experiencia sonora y sensorial que les permitirá conocer la historia de la Palma Chilena a través del tiempo mediante elementos que pueden observar, escuchar y manipular.
«La muestra consiste en una especie de exposición sonora y también interactiva donde los niños pueden asistir, tocar, ver y descubrir la historia de la palma chilena a través del tiempo», comentó Arancibia.
El docente agregó que la participación de profesores provenientes de escuelas rurales fue un elemento especialmente valorado por los organizadores, considerando su cercanía con los territorios donde aún se conserva gran parte de la biodiversidad regional.
«Somos de escuelas rurales, no somos profesores de grandes establecimientos. Fuimos escogidos con esa visión de llevar el mundo rural, donde están la mayor parte de los niños que conocen la flora y fauna endémica, para hacer un aporte a esta exposición», manifestó.
Finalmente, el profesor destacó que el principal desafío de la iniciativa es formar estudiantes comprometidos con la protección del medioambiente y capaces de transformarse en agentes activos de conservación.
«Lo que se espera aportar y transmitir es crear conciencia de la importancia del rescate de la flora y fauna nativa de nuestro país y cómo nosotros somos los encargados de hacer que los alumnos y los niños y niñas de nuestras escuelas no solo tomen conciencia, sino también se transformen en actores activos de la conservación no solo de nuestra fauna, sino también del planeta», concluyó.




