Sin pena ni gloria, sin el mínimo brillo, tal como fue su performance durante casi toda la Copa Chile, el miércoles pasado Unión San Felipe se despidió de esta competencia al caer por la cuenta mínima ante la Universidad de Chile.
Sin exagerar, lo único rescatable del pleito disputado en el Estadio Nicolás Chahuán de La Calera, fue que los sanfelipeños no fueron goleados, que era el gran temor que había en la hinchada. Quizás el famoso partido inteligente que dijo plantear el entrenador de los albirrojos, pasaba por no recibir muchos goles en la portería, que esta vez fue custodiada por Leandro Cañete.
El gol del encuentro fue obra de Nicolás Fernández, cuando se jugaban los 7’ del primer tiempo, tras sacar provecho de un error compartido de la zaga y el arquero sanfelipeño. Ese solitario tanto fue suficiente para que la U, casi sin despeinarse, se impusiera en un partido opaco y carente de emociones.





