Un empate que llegó al filo de que el árbitro Franco Jiménez Lazo pusiera fin a las hostilidades, consiguió Unión San Felipe frente a Unión La Calera, en el pleito disputado la tarde del sábado pasado en el Estadio Municipal.
El encuentro, tuvo como condimento especial el redebut del defensor central Cristián Suárez, quien volvió a vestir de albirrojo después de casi una década y media. Sin exagerar, la sola presencia del que se dice, es el último referente en actividad del Uní Uní, le dio mayor seguridad y sobriedad al conjunto sanfelipeño.
Las acciones fueron de dominio alternado, generándose un partido a ratos con mucho ritmo e intensidad, dependiendo del equipo que estuviera dominando el balón y controlando las acciones. La Calera se mostró como un equipo de la serie de honor del balompié chileno, al privilegiar el buen trato a la pelota, intentando siempre arrimarse mediante un juego asociado sobre la portería custodiada, esta vez, por Andrés Fernández.
Por su parte, los dirigidos por un histriónico Juan José Luvera, intentaban generar movimientos ofensivos con la menor cantidad de toques posibles, pese a que los caleranos generaban muchos espacios.
Bien en la primera etapa se vio al extremo Benjamín Aravena, quien de manera seguida ganaba los duelos por su banda, logrando provocar varios desajustes en la defensa cementera que, cuando fue filtrada, contó con la buena presentación del arquero Nelson Espinoza, quien tuvo acciones muy aplaudidas, especialmente cuando le tapó un cabezazo al delantero Franco Lobos, jugador que, sin brillar demasiado, mostró cosas interesantes como, por ejemplo, su buen juego aéreo y ubicación.
Los forasteros también pudieron dañar en el primer lapso, pero eso felizmente no sucedió gracias a que, cuando dispusieron de oportunidades, no supieron resolverlas de buena forma. Promediando la primera mitad, la diosa fortuna estuvo de lado del Uní Uní, porque tras una gran jugada de Martín Hiriart, la pelota caprichosamente se estrelló en un tubo del arco norte.
Fue en la segunda etapa donde ambos elencos parecieron entender que el empate no servía de mucho para quedar bien aspectados y poder superar la fase de grupos de la Copa Chile. Fue así, que sanfelipeños y caleranos optaron por perder orden y recurrir de manera más seguida a las acciones individuales o el juego largo, provocando que la caprichosa (pelota) deambulara de manera seguida en ambas porterías, cosa que agradecieron los poco más de 800 espectadores que asistieron al añoso coloso de la Avenida Maipú.
No cabe dudas que Unión San Felipe presenta avances desde la llegada de Luvera a su banca técnica. Esto va desde el juego a lo emocional. Eso quedó claro cuando en el 90’ +2’ Francisco Pozzo abrió el marcador; en ese instante muchos pensaron que un gol en los descuentos era la lápida del encuentro, sin embargo, no contaban con la reacción de los jugadores sanfelipeños, que pese a que quedaba poco por delante, se fueron en busca del empate. De esa forma, dos jugadores que saltaron desde la banca de suplentes, como Bairo Riveros y Mariano Galleguillos, se vistieron de héroes para que los sanfelipeños pudieran empatar.
A los 90’+6’ el extremo sacó a relucir toda su exuberancia técnica para sacar un centro preciso a Galleguillos, quien despachó un cabezazo precioso para batir al portero calerano que, pese a volar de manera espectacular, no pudo evitar el golazo albirrojo, y con ello lograr el empate y sostener las opciones de avanzar de fase en la Copa Chile.
Esta igualdad dejó muy cerrada la lucha por el segundo lugar del grupo D, ya que a falta de un partido para que finalice la fase grupal de este torneo, Unión San Felipe tiene 7 puntos, mientras que La Calera 8.
Ayer al mediodía, Universidad de Chile superó a domicilio a Santiago Wanderers por 3 goles a 2, afianzándose en el primer lugar.
Tabla de Posiciones Grupo D
Lugar Ptos.
Universidad de Chile 10
Unión La Calera 8
Unión San Felipe 7
Santiago Wanderers 3



