- «Empezamos a acercarnos a países como Colombia, México».-
El mundo político, especialmente el de los alcaldes está consternado por el descubrimiento de un plan para atentar contra la vida del jefe comunal de San Bernardo, Christopher White Bahamondes, por parte de un delincuente que estuvo seis meses prófugo luego de fugarse de la ex Penitenciaría, y que fue recapturado este 31 de agosto pasado.
Al respecto, el alcalde de Catemu, Rodrigo Díaz, conversó con Diario El Trabajo sobre esta situación que impactó a nivel nacional, indicando que conoce personalmente a su par de San Bernardo, debido a que les ha tocado compartir en un par de encuentros de alcaldes. En esa línea, lo calificó como una persona seria y responsable.
«Muy comprometido en la lucha contra el narcotráfico en su comuna, por lo tanto, mi primer comentario es casi de horror, empezamos a acercarnos a esos países que en algún minuto creíamos que estaban tan lejos; Colombia, México. Donde el asesinato de alcaldes, candidatos, se ha vuelto hasta el día de hoy, especialmente en este último país, casi una tradición. Quien se atreva a enfrentar al poder del narcotráfico, puede terminar muerto, y esa es una realidad que lamentablemente hoy está más cerca que nunca en nuestro país», estableció.
El segundo comentario que realizó el edil, tiene que ver mucho con la escasa presencia del Estado en las comunas rurales y con mayor pobreza. Por tanto, aseguró, son los alcaldes los que tienen que hacer ese rol, y con ello, se convierten en los destinatarios del odio, la rabia y la venganza del crimen organizado que, claramente, no está de acuerdo con la ley.
Finalmente, el jefe comunal de Catemu añadió que esto que ocurrió en la Región Metropolitana es un llamado de atención precisamente para esas comunas, las cuales están más expuestas y donde las leyes se han pensando en ellas, advirtió el edil.
«Donde se necesita tener una mayor cantidad de efectivos en las calles, más cámaras, pero esa es una forma de enfrentar el delito, porque estamos también las comunas rurales donde poco a poco hemos comenzado a conocer los destinos ideales para las familias de narcos, que salen del área metropolitana por amenazas. Todo lo complejo que es vivir para ellos, donde están tratando de imponer su ley y salen justamente a aquellas localidades que estando cerca de Santiago, no están tan expuestos y que además les permite con tranquilidad cuidar de sus familias. Y ese es un tema no menor que nos ha estado ocurriendo», indicó Díaz, agregando que son muchas las comunas cercanas a Santiago que han comenzado a verse perjudicadas por la salidas de estos clanes criminales buscando lugares más seguros.
En ningún caso este tipo de hechos los desincentiva, y a pesar de reconocer que este es un llamado de alerta, cree que la única alternativa para hacer frente a la delincuencia es organizarse y tener mayor apoyo del Estado. «No nos puede desincentivar el hecho que un alcalde sea amenazado; son 17 de 348 alcaldes que están con guardias porque tienen algún tipo de amenaza. Así es que lejos de ser un desincentivo, es un llamado a que nos conectemos mejor con el Estado», señaló.
En este contexto, el edil aconcagüino destacó el trabajo que se realiza con las policías y que siempre va a ser fundamental. Aunque se haya aprobado recién la ley que permite a los municipios tener un rol más activo en términos de seguridad, ellos siguen teniendo, en el mejor de los escenarios, inspectores municipales que pueden cumplir ciertas labores: «Porque el rol de Carabineros PDI, Policía Portuaria y Marítima, es absolutamente irremplazable, entonces, nosotros siempre vamos a querer que esas policías tengan la mayor cantidad de recursos y que cuenten con todos los procedimientos que les garanticen a ellos mismos estar libres de gente, estar tentándose con el narcotráfico. Creo que eso es súper importante para que las policías estén tranquilas y puedan cumplir con su labor», añadió.
Afortunadamente, el alcalde explicó que no le ha tocado vivir ninguna situación parecida a lo ocurrido en San Bernardo, ni siquiera de algún insulto, ya que, estableció, está en una comuna muy respetuosa a pesar de profundas diferencias con algunos sectores.
La comuna de Catemu tiene una población estimada de 15.932 habitantes según las proyecciones del Instituto Nacional de Estadísticas (INE).




