- Múltiples incivilidades, agresiones y amenazas colmaron la paciencia de vecinos.-
Una situación que en su momento fue vista casi como inofensiva, y que con el paso del tiempo se ha convertido en una realidad muy preocupante por los alcances que pueda adquirir en cualquier momento, tiene muy angustiado a un amplio sector y vecinos de la primera etapa de la Villa San Camilo en nuestra comuna.
El problema radica en el hecho que un joven con antecedentes psiquiátricos y policiales, desde hace ya un largo rato ha estado causando problemas que han provocado intranquilidad entre los residentes. Golpes a los vehículos, lanzamiento de objetos contundentes sobre los techos de las viviendas, continuos insultos, además de agresiones a personas desprevenidas, colmaron la paciencia de los vecinos que ven cómo este tipo actúa con total impunidad, amparándose en su condición psiquiátrica.
Los residentes quieren que se tomen medidas urgentes, a raíz que el muchacho ha amenazado veladamente que quemará casas o provocará otros daños. Los vecinos esperan que alguien se haga cargo de este tema, ya que temen que en un momento de euforia y enajenamiento el individuo cumpla con su palabra.
Fuentes altamente confiables, confidenciaron a Diario El Trabajo que son múltiples las ocasiones en que este tipo ha incurrido en este tipo de actos, siendo el del domingo último una de las más graves de todas, cuando se enfrascó en una pelea con jóvenes del sector.
Hay altos grados de preocupación y atención de todos, y es que Carabineros cada vez que es requerido aduce que no pueden hacer nada por la condición mental del individuo, sin embargo, los vecinos exigen que se tomen medidas inmediatas.
«Tiene antecedentes, que quede claro que no es un niño inofensivo; es un hombre hecho y derecho, además sus padres poco y nada hacen para ayudarlo. Es urgente que la autoridad tome nota de lo que pasa, porque esto puede acabar mal y eso sería lamentable, porque acá en el barrio todos saben de esto», dijo a nuestro medio un vecino que prefirió el anonimato, pero cuyo relato es respaldado por los residentes de una villa sanfelipeña que clama por la ayuda de las autoridades.





