«Cuando uno habla que San Felipe ha presentado pocos proyectos, es porque han faltado los liderazgos y trabajo de equipo».-
En el último mes se ha hablado mucho de los cambios que ha habido en la Secretaría de Planificación Comunal (Secplac) del municipio, y sobre la poca claridad que existe en la comunidad sobre esta función. En este contexto, le consultamos a Jaime Amar Amar, alcalde por 18 años de San Felipe, sobre la labor de este cargo, teniendo en cuenta que en la actual administración de la alcaldesa Carmen Castillo ya ha habido cuatro profesionales en esta dirección.
El ex jefe comunal comentó que son directores de una unidad muy importante y es quienes finalmente transforman los proyectos que han nacido en distintas instancias, en realidad. Pone como ejemplo, que si hay una iniciativa de tránsito, esta nace en la Dirección de Tránsito, «posteriormente el trabajo que se hace termina finalmente en un proyecto cuando lo toma Secplac, trabajándolo junto con Tránsito en este caso, para poder transformarlo».
Lo mismo cuando existía un proyecto de carácter educacional, nacía en las unidades que en ese momento eran de esa área. Desde ahí, baja con las características que necesita a la Secplac, y estas unidades trabajan junto a la Dirección de Administración y Finanzas, porque ellos van a decir que si se aprueba tal proyecto y eso tiene un costo, donde se preguntan: ¿estoy en condiciones de asumir el costo que significa esta inversión?
En definitiva, dijo Amar, cuando uno habla de los Secplac, es la unidad completa que tiene que ser liderada por el alcalde o alcaldesa, según sea el caso. «Porque al final son distintas direcciones del municipio los que van a unirse en pro de trabajar un determinado proyecto», explicó.
Aclaró, también, que no es Secplac quien vaya desarrollar un proyecto solo y no depende absolutamente de nadie; no. Depende del conjunto y fundamentalmente del rol que asuma el alcalde en el desarrollo de esa iniciativa, porque al final todo es integral, necesitan el conjunto para posteriormente la Secplac presentarlo, pero tuvo distintos nacimientos y procedimientos internos.
«Si una de esas unidades y la Secplac necesitan desarrollar un determinado proyecto y no tiene el acompañamiento de la unidad correspondiente (que puede ser Educación, Tránsito, etc.), queda cojo, no lo va a poder terminar, sacar en definitiva; no va haber. Después tú vas a decir que ‘no presentan’ y no es así. La Secplac es la parte final, importantísima en el proyecto, pero tiene distintos nacimientos», reiteró.
HISTORIA DEL LICEO BICENTENARIO CORDILLERA
El exalcalde Amar añadió otro ejemplo: el origen del proyecto que da vida al Liceo Bicentenario Cordillera. Contó que nace primero por una idea del alcalde de tener un establecimiento educacional, en esos tiempos, similar al Instituto Nacional. La idea era tener un buen proyecto educacional, propio de la Municipalidad de San Felipe.
Acto seguido, se le presenta el proyecto a Educación, donde le pregunta ‘¿qué estimas tú, un nuevo liceo será conveniente o no?’. «El te va a decir que sí, yo creo que sí, y debería tener estas característica educativas: debería ser de enseñanza básica, media, y tener otras. Fuera de eso se metía Finanzas y decía ‘¿esto se va financiar? Porque yo no tengo recursos para financiarlo’», detalló.
En ese momento, la Dirección de Finanzas municipal pide que se haga el estudio de financiamiento de acuerdo a los gastos e ingresos que iban a tener, para saber si se iba a financiar. Luego de eso, la Secretaría de Planificación Comunal tomó toda esa información para transformarlo en un proyecto.
En ese entonces, la Dirección de Obras dice ‘ya, perfecto, hay que desarrollar un proyecto de arquitectura’, preguntándose para cuántos alumnos; en este caso para 1.500 estudiantes. También, ver cuántas salas de clases son, cuántos baños, para que posteriormente la Dirección de Obras Municipales lo calificara como una necesidad estructural. Ahí ya viene la licitación, que debe saber las dimensiones de la estructura pensada.
Todo lo anterior, finalmente se transforma en un proyecto, ahí Secplac lo desarrolla, se lo presenta en este caso al Ministerio de Educación, indicándole que quiere construir un liceo con ciertas características y preguntando ‘¿está de acuerdo o no?’. Respondiendo en esa ocasión que ‘sí, preséntelo’.
Ahí hay que darse cuenta que la Secplac es parte importante de un engranaje, sin embargo, tiene la intervención de otras unidades que son las que van a ir dando pautas de lo que se hace, porque en la Secplac no se sientan en un escritorio y dicen «‘voy a hacer un establecimiento educacional con tantas salas de clases, baños’, cuando no sabe las necesidades, las que debe dárselas otra unidad.
«Entonces, cuando uno habla que San Felipe ha presentado pocos proyectos, es porque han faltado los liderazgos y el trabajo del equipo para presentarlos, pero no se lo podemos cargar directamente a la Secplac, que es extremadamente importante. Sin embargo, hay que ver si las otras unidades presentaron todos los documentos y se pudo llegar al final, o bien los entregaron y no lo presentó. Son cosas distintas lo que hay que entender, claramente que este es un trabajo de conjunto y cuando tenemos pocos proyectos, la municipalidad en su conjunto es la que está con problemas de gestión, no es el profesional. No sacan nada con cambiarlo, lo han hecho seis veces seguir cambiándolo. Si el conjunto o liderazgo no está trabajando, se va ir uno, llegar otro y va a ser lo mismo, se va sentir inválido, solo, abandonado en el desarrollo de los proyectos», comentó Amar.
Sobre el rol que juega el alcalde o alcaldesa, indicó que «el alcalde es el director de la orquesta, esta es una que tiene que sonar. Si tú tienes una y no tienes un buen director que la maneje, ¿cómo va sonar?», agregando que el jefe comunal no debe ser pasivo; es parte activa en el desarrollo de los proyectos.
Decir que durante el mandato de Amar se construyó el Cesfam Dr. Segismundo Iturra Taito, el SAPU y jardines infantiles, por contar algunos proyectos macro en beneficio de la ciudadanía. Por otro lado, hasta el día de hoy quedó pendiente el proyecto de un Centro Cultural en el Barrio Miraflores, algo que también Jaime Amar tenía planificado en ese terreno.





