- Con raíces en San Felipe y actualmente radicado en Panquehue, la joven promesa fue seleccionada entre más de 300 niños en Argentina.-
Una historia marcada por el esfuerzo, la constancia y el talento comienza a consolidarse en el fútbol internacional. Se trata de Felipe Andrés Vargas Nacarate, niño de 10 años de edad, oriundo del Valle de Aconcagua, quien ha dado importantes pasos en su desarrollo deportivo tras firmar su renovación contrato con el club argentino Atlético Independiente de Avellaneda, de Buenos Aires.
Si bien Felipe tiene raíces en nuestra comuna, gran parte de su formación la desarrolló en el extremo sur del país. Su familia se trasladó cuando él tenía apenas meses de vida a Punta Arenas, donde creció y dio sus primeros pasos en el fútbol, integrando el Club Chile de dicha ciudad. Tras su regreso a la zona, actualmente se encuentran radicados en Panquehue.
La oportunidad que cambiaría su camino futbolístico surgió en febrero de 2025, cuando su familia se enteró de una convocatoria masiva del club en la ciudad de Río Gallegos. Hasta ese lugar llegaron cerca de 300 niños con el mismo sueño, sin embargo, solo cuatro fueron seleccionados. Entre ellos, Felipe logró destacar gracias a sus condiciones dentro del campo de juego.
A partir de ese momento, su vínculo con el club comenzó a tomar forma. En junio de 2025 firmó su primer contrato y, en abril de este año, concretó su renovación, lo que reafirma la confianza depositada en él por la institución. Actualmente, el joven futbolista integrará la categoría Sub-10, desempeñándose como extremo, continuando así su proceso de formación en ‘Rey de Copas’ del fútbol sudamericano.
«Es una experiencia única, ya que el fútbol se ve y se vive distinto en Argentina», señaló su padre, Marcelo Vargas, quien ha acompañado de cerca cada paso de su hijo. En esa línea, también destacó la relevancia de haber renovado su vínculo, considerando la alta competencia que existe para ingresar y mantenerse en una institución de este nivel.
Por ahora, la familia no se trasladará de manera definitiva a Buenos Aires, pero sí realiza viajes constantes para que Felipe pueda entrenar y competir. Este proceso implica un importante esfuerzo, tanto logístico como económico, lo que ha sido posible gracias al apoyo y la unión familiar. A futuro, eso sí, proyectan radicarse en la capital argentina en un plazo aproximado de dos años.
En paralelo a su desarrollo deportivo, Felipe mantiene un destacado desempeño académico. Actualmente estudia en la Escuela Jorge Barros Bauchef del sector El Palomar, en Panquehue, establecimiento que ha mostrado flexibilidad frente a sus compromisos deportivos. Cada vez que debe viajar, sus compañeros le envían el contenido de las clases a través de WhatsApp, permitiéndole mantenerse al día con sus estudios. Según comentó su padre, «Pipe se ha destacado siempre en los primeros lugares de sus cursos».
En lo futbolístico, el joven jugador sobresale por su velocidad, habilidad con el balón y fuerza, características que le han permitido destacar tanto en Argentina como en Chile. De hecho, también ha formado parte de las divisiones cadetes de Huachipato, club donde sumó experiencia y desarrollo competitivo.
Respecto a sus objetivos, en el corto plazo Felipe busca seguir creciendo en el fútbol formativo, manteniendo su participación tanto en Chile como en Argentina. Mientras que, a largo plazo, su meta es clara: radicarse en Buenos Aires, competir en la AFA y alcanzar el profesionalismo en el primer equipo de Independiente.








