- Habitantes de la Junta de Vecinos Padre Hurtado han sido víctimas de estas situaciones desde el mes de enero. Aún no encuentran a los responsables.-
Una insólita y muy peligrosa realidad están viviendo los vecinos y vecinas pertenecientes a la Junta de Vecinos Padre Hurtado de San Felipe. En el sector sur de la ciudad, que comprende las familias entre la alameda O’Higgins, Las Heras, y Padre Hurtado hasta la Avenida Riquelme.
Y es que, lamentablemente, desde el pasado mes de enero se han repetido varios episodios de lanzamiento de piedras hacia las viviendas del sector. Una verdadera lluvia de estos peligrosos elementos, que no son parte de un castigo bíblico, sino que es obra de personas irresponsables que aún no han podido ser identificadas.
El primero de estos hechos ocurrió cuando en la noche de un sábado de verano, los vecinos comenzaron a sentir ruidos constantes sobre sus techos. En un comienzo, pensaron que se trataba de gatos que corrían por la techumbre, sin embargo, las piedras comenzaron a caer en los patios de las viviendas, aunque afortunadamente ninguna de estas hirió a alguna persona o mascota.
El hecho ocurrió en la Población Conac, por calle Buin, entre Cajales y Dardignac. El lanzamiento de estas piedras duró varios minutos y fue de forma continua. Generando la primera alerta entre los vecinos del sector.
Luego de algunos días, la situación volvió a ocurrir en el mismo sector, también durante la noche, pero esta vez de un día miércoles. Las piedras nuevamente comenzaron a sonar en los techos de las viviendas, sin saber su punto de origen y generando la preocupación por el riesgo que esto significa para las personas.
Tras este hecho, otra vez volvieron a lanzar estos elementos, los vecinos salieron a las calles para buscar a los responsables, sin embargo, no encontraron nada. Y es que por la fuerza y velocidad que pueden alcanzar estos proyectiles, pueden ser lanzados desde bastante distancia.
Lamentablemente, este inentendible acto de irresponsabilidad se extendió a otros puntos del sector. Vecinos de calle Cajales han sido víctima de esta situación, pero tal como mencionamos, en ninguna de estas han resultado personas lesionadas y daños en las viviendas.
La situación no ha parado hasta día de hoy, siendo el último de estos hechos el pasado 29 de abril en el pasaje Balmaceda, frente al Cesfam San Felipe El Real. Durante la tarde, el dueño de una vivienda fue víctima del lanzamiento de una piedra de gran tamaño hacia su vivienda.
Los vecinos, a través de su presidente de la junta de vecinos, Bernardo Chimaja, han llamado a Carabineros cuando ocurren estos lanzamientos. Efectivos policiales han concurrido al lugar, sin embargo, no han podido detectar a el o los responsables de estos peligrosos actos en el sector.
Fue el propio dirigente vecinal que señaló que «gracias a Dios no hay vecinos heridos o lesionados, pero esto es grave, imagínate le llega una piedra en la cabeza a alguien… lo mata. Hay vecinos que estaban en sus patios cuando lanzaron las piedras y alcanzaron a esconderse. Esto es muy grave y ya no sabemos qué más hacer.
«Hemos salido a buscar cuando han ocurrido estos ataques pero no hemos encontrado nada. Llamamos a Carabineros pero no se han detenido estos lanzamientos», agregó el presidente de la Junta de Vecinos Padre Hurtado.
La comunidad ha expresado su preocupación por estos hechos que se han prolongado durante meses. Buscando mecanismos como la instalación de cámaras que busquen detener estos peligrosos ataques con piedras.




