Presuntamente perpetrados por su expadrastro:

Cuenta que desde que su hija Josefa ya no está a con ella, su dormitorio permanece intacto, no se ha movido nada. Todavía se puede apreciar en las paredes lo que ella escribía y pegaba. Lo mismo su ropa, está ahí, intacta. Así comienza su historia Carolina Sepúlveda Arévalo, madre de Josefa Bruna, quien lamentablemente murió a causa de un accidente de tránsito ocurrido en 2017 en la cuesta de Chagres, y que hoy clama justicia porque descubrió en unas hojas y croqueras, relatos de su hija donde cuenta que era abusada por su padrastro.

EL HALLAZGO

Lo supo cuando en una oportunidad, haciendo aseo como lo hace siempre, sacó toda la ropa del closet y de unos pantalones cayeron unos papeles: «Los dejé en el suelo porque asimilé que era basura, entonces empecé a ordenar todos los cuadernos y cuando fui doblando la ropa una a una me dio por recoger el papel, lo abrí porque estaba doblado muy chiquitito, y me encontré con el relato de Josefa. La carta no iba dirigida ni a mí o a nadie, ella iba relatando todo lo que vivió con esta persona, creo que fue algo constante y por mucho tiempo que vivió con este hombre. Esta persona el daño que le hizo, fue horrendo. Después de la funa que se hizo, que fue viralizada a nivel mundial, llegó la PDI a mi casa con el comisario Rivera a sacar fotos al dormitorio de Josefa, a revisar la ropa donde había encontrado las cartas, se pusieron a leer los cuadernos. El comisario Rivera encontró una croquera que dejó, la que se puso a leer y dijo ya claramente que estaba con una depresión. Claro, yo nunca había tomado atención a esas croqueras, y luego ahí la leí, ella sólo deseaba morirse, no estar más acá en esta vida, sólo deseaba irse arriba con Dios», comentó su madre.

¿En la croquera denunciaba abusos por parte de su padrastro, la pareja suya?

– Sí, mi expareja por 12 años, con quien tengo dos hijos menores, donde la más pequeña está a la espera de ser periciada por el SML, porque también está con sospechas de que ella también fue abusada.

Carolina recuerda que a causa del accidente automovilístico, ella permaneció en coma casi dos meses. Al llegar a su casa se enteró que Josefa no estaba, que su cuerpo había sido cremado, le mostraron su ánfora, «fue donde llegué a la casa este hombre (su expareja) me golpeó, me golpeó y me obligó a que me acostara con él, y yo llegué en silla de ruedas a mi casa, estuve dos meses en silla de ruedas, entonces yo no entendía por qué. Igual ahora todo me hace sentido porque en la carpeta investigativa declara su hija mayor de 23 años, de su primer matrimonio, donde ella hace mención que hace un año antes del accidente, su papá le había confesado que él se encontraba enamorado de una menor de edad, que era un amor imposible, entonces me hace sentido tantas cosas».

¿Usted cree que eso iba dirigido a su hija?

– Yo creo que posiblemente, podría haber sido que a lo mejor se enamoró de Josefa, puede haber sido que sí, porque el diario de vida que yo encontré la hoja, ese diario, Josefa lo tenía cuando iba como en séptimo básico, tenía 12 ó 13 años. Por eso a ella un año antes del accidente le llegó su periodo, lloró todo el día, de hecho la tuve que llevar a un psicólogo. Porque lloró todo el día y se bañó, todo el día, decía que ella no quería ser grande, ¿por qué le pasaban estas cosas?, y no entendía por qué ella lo tomaba así, si era algo normal que estaba pasando. Yo ahora le encuentro sentido a todo, por qué ella protegía tantos a sus hermanos pequeños, por qué ella los cuidaba tanto, ¿por qué ese día que tuve el accidente no quería quedarse acá en la casa con él?, me rogó que por favor la llevara, por favor, y le tuve que decir que bueno, y eran casi la una de la mañana, si iba en pijama, fue a lo mejor porque no se quería quedar sola con él.

NUNCA SOSPECHÓ

Carolina reconoce que jamás se dio cuenta de lo que estaba sucediendo con su hija: «Se lo prometo, de hecho cuando encontré la carta fue un golpe tremendo que jamás nunca me imaginé algo así. Una vez Josefa, cuando llegué del trabajo, me dijo: ‘Mamá llegué y él (su padrastro) me dijo que me quedara con los niños y él estaba en la pieza viendo pornografía y se estaba masturbando, tuve que ir para afuera con mis hermanos, me tuve que ir a saltar a la cama elástica’. Yo en esa oportunidad tuve una discusión con él y me dijo que era mentira, que cómo le iba a creer, entonces yo lo asumí que ella lo había asociado, no sé, que realmente me había mentido, pero en la carpeta investigativa sale todo, la pornografía que le gustaba, de hecho cuando él trabajaba, porque él trabajó muchos años en Anglo-American, pero ahora tiene una empresa minera, una empresa contratista, ahí dice que le incautaron el disco duro cuando trabajaba en Anglo y tenía mucho material pornográfico, no se sabe si infantil o adulto», dice Carolina.

Comenta que su expareja había sido denunciada por episodios de Violencia Intrafamiliar. «Sí, tiene demasiadas, de hecho, en la carpeta investigativa hay otra víctima más; usted no se imagina cuánto dolor hay ahí, que yo haber visto esa carpeta, todo lo que hay dentro de ella y haberme dado cuenta del psicópata, maltratador, abusador, que estaba a mi lado, que dormía con el enemigo», sostuvo.

CUERPO CREMADO

Carolina cuenta que él, su expareja, cremó el cuerpo de Josefa. «Tengo todos los papeles que la dueña de la funeraria me los entregó, él cremó a Josefa sin la autorización de nadie, él pidió el levantamiento del cuerpo de Josefa sin la autorización de nadie, su papá (el verdadero), estaba operado en el hospital. Mi familia estaban todos muy mal, mi mamá estaba muy mal, porque mi hermana también iba en el accidente, se quebró la columna, entonces yo mal, la Josefa fallecida, no hubo como el tiempo de conversar, de darse cuenta de todo lo que estaba pasando, y él fue a la funeraria, pidió el levantamiento de cuerpo y firmó todo en calidad de padre, y cuando hubo el tema de la Misa. Por eso nadie se explicaba que él tomó el cajón de Josefa y se lo llevó inmediatamente a Santiago al crematorio, y todos quedaron con las flores en la iglesia pensando dónde fue», señala.

Explica que en todo ese momento ella permanecía en coma, «no teniendo la oportunidad de despedir a mi hija, de abrazarla, de nada, entonces él se encargó de todo y lo hizo de una muy mala manera, de una muy mala manera», indica.

Consultada sobre la ubicación actual de su expareja, sabiendo que ya no vive en Llay Llay, señaló que ella, cuando tuvo el accidente y llegó a casa, fue golpeada por él, «despareciendo a la semana, me dejó sola acá y después pidió la custodia de los niños (…) y se la otorgaron, por mi estado de salud, por el tema de mi duelo, todo esto, lo que ha significado que lo encuentro de verdad horrible, porque el sistema vulnera el derecho de mis niños porque los enviaron a Alhue con él a sufrir, hay una cantidad de relatos de gente que está dispuesta a hablar en Tribunales porque los niños sufrieron una enormidad estando con él, y a raíz de eso también (la otra hija) está esperando la pericia del SML», manifestó.

¿Qué espera de la justicia, que su hija pueda descansar tranquila?

– Así es, ya lo hablé con el fiscal Alejandro Bustos, a cargo del caso de Josefa y el comisario Rivera que es de la PDI de Abusos sexuales de Los Andes, quien se encargó de toda la investigación y estoy muy agradecida de él, ya le enviaron la carpeta investigativa al abogado de él para que le prepare su defensa. Porque ya se fue todo a la Fiscalía Regional, entonces esperemos el juicio, que sea formalizado con cárcel y lo que el abogado me dice es que todo lo que hay en la carpeta investigativa apunta a eso porque, aunque Josefa no esté, sus cartas fueron periciadas, son de puño y letra de ella. Hay una testigo, Josefa tenía dos grandes amigas, F. y N., y a N le contó todo esto. De hecho, cuando  encontré las cartas yo me dirigí a las casas de ellas porque eran niñitas muy cercanas a mí, a la familia, y fue horrible encontrarme con todo, ella sabía y me pidió perdón, «perdóneme tía ella no quería que usted sufriera, tía Josefa no quería verla mal, por eso me hizo prometerle y jurar que yo no le iba a contar nada a nadie», entonces ustedes se dan cuenta lo que significa todo esto, o sea Josefa se cortaba los brazos y yo nunca me di cuenta de eso, yo, su mamá, igual viene un sentimiento de culpa hacia mí de nunca tener mi antenita y estar atenta a todo, por eso ahora desconfío de todo el mundo, porque antes creía en todo el mundo, pensaba que todo era bueno, pero mire lo que pasó, dormía con el enemigo y lo que le pasó a mi hija entonces esto es terrible.

Señala que su expareja actualmente vive en Alhué, cerca de Melipilla. Agradece a Dios que sus dos hijos están de regreso con ella.

Josefa falleció en un accidente de tránsito en 2017. Ahora su madre clama justicia al descubrir en el diario de vida de su hija, que sufrió presuntos abusos por su ex padrastro.
Josefa falleció en un accidente de tránsito en 2017. Ahora su madre clama justicia al descubrir en el diario de vida de su hija, que sufrió presuntos abusos por su ex padrastro.
La animita instalada donde murió Josefa.
La animita instalada donde murió Josefa.