Premian sus 25 años como bombero voluntario de la Tercera Compañía

1941

Waldo Araya Arévalo ha vivido en cuarteles, retenes y comisarías:

Hoy seguimos destacando a quienes día y noche velan por la seguridad de todos los sanfelipeños, los bomberos y bomberas de nuestras comunas, quienes arriesgan sus vidas para extinguir los incendios, rescatar a personas y animales en peligro, y por sobre todo, por persistir en querer seguir siendo bomberos.

Hace pocos días varios de ellos recibieron su merecida medalla a los 25 años de voluntariado, hablamos de un excarabinero en retiro, quien se desarrolló en la Tercera Compañía de San Felipe cuando no estaba en servicio en su comisaría.

FUE CARABINERO Y SIGUE DE BOMBERO

«Yo me llamo Waldo Araya Arévalo, tengo 68 años de edad, resido acá desde 1970 en San Felipe y bueno, me inicié en la Tercera Compañía de Bomberos de Ancud, en Isla Grande de Chiloé, allá serví como tres años, luego trasladaron a mi padre a Santiago, y de ahí me vine a San Felipe en octubre de 1973, siempre me soy carabinero retirado, fui a carabinero durante 30 años de servicio, en el cual recibí aquí en San Felipe en la Prefectura, y bueno, estuve en varias partes además de Santiago, La Ligua, Paso Los Libertadores el paso fronterizo, ahí estuve como el jefe del retén de Los Patos, y terminé como Tenencia subrogante en Putaendo, me acogí a retiro en 2004», comentó Araya.

Hablemos ya de su experiencia como bombero, ¿dónde encontraste más acción, apagando incendio o como carabinero activo, dónde te sentiste más útil?

– Bueno, yo siempre fui útil en el sentido de que cuando estaba franco con Carabineros y habían emergencias, yo partía a la emergencia, asistí a muchas emergencias muchas, mucha, y la verdad que esto a mí me gusta mucho, servir a la comunidad, ser una parte social de la comunidad y bueno, ahí empezó toda mi carrera de bombero, en la Tercera Compañía, independientemente que fui oficial o Tercer Teniente fui maquinista, después subí al rango de director de la Compañía.

¿Qué iniciativas lograste gestionar en tu periodo de director de la Tercera?

– Como director de la compañía me puse un plazo de trabajar por la compañía por un lapso de cuatro años, y en esos cuatro años yo hice un registro más o menos grande en el sentido que tuvimos la compra de un carro a Puerto Montt el R-3, que es el carro de rescate Deteeck que está todavía funcionando, ahora también dentro del lapso de los cuatro años hice un proyecto, me conseguí varios proyectos, me salió una guardia nocturna por 50 millones de pesos, el carro nos costó más o menos como 20 millones de pesos, nos subsidiaron un poco y el resto con recursos de toda la Compañía, independientemente que el carro venía sin nada, igual tuvimos que colocarle materiales para poder hacer el rescate, le invertimos mas menos como 12 millones de pesos en materiales, pero está funcionando.

Una nueva medalla, llevas un cuarto de siglo como voluntario de Bomberos, ¿qué te parece que destaquen sus aportes?

– Bueno, a los 20 años me reconocieron, lo y pasé a ser4 Miembro Honorario de la Compañía y ahora soy Miembro Honorario del Cuerpo de Bomberos de San Felipe.

¿Qué agradece a la vida en general?

– Que he podido cumplir bastante bien, pienso yo, en el sentido de que he servido a la comunidad sin pedir algo a cambio, y bueno, agradezco al Cuerpo de Bomberos de San Felipe que me acogió, porque yo soy santiaguino, agradezco también el pertenecer actualmente a la directiva del Servicio Social de Bomberos de San Felipe (…) También insto a todos los voluntarios jóvenes que sigan en la senda de perfeccionamiento y que sigan cumpliendo con el deber a pesar que somos voluntarios, pero siempre está ese entusiasmo, entusiasmo donde el bombero toca la sirena y no sabe de familia, no sabe nada, solamente va al lugar a donde necesita la emergencia.

Roberto González Short

Waldo Araya Arévalo, de 68 años de edad, recibió su medalla a los 25 años de servicio voluntario como bombero.
Waldo Araya Arévalo, de 68 años de edad, recibió su medalla a los 25 años de servicio voluntario como bombero.