Vecinos y transeúntes del sector de O’Higgins, al llegar a la calle Comercio, pleno centro de Putaendo, denuncian una peligrosa e insostenible situación que los afecta diariamente: una gran cantidad de cables telefónicos en desuso cuelgan a baja altura e incluso permanecen tirados en el suelo, interrumpiendo el libre tránsito.
Según el relato de los propios afectados, este problema se arrastra aproximadamente desde hace tres años, sin recibir ningún tipo de respuesta. Se trata de cableado telefónico antiguo de dos hilos que, tras el desmantelamiento de viejas líneas o la falta de mantenimiento por parte de las empresas de telecomunicaciones, ha quedado abandonado en la vía pública.
A pesar de los múltiples reclamos realizados por la comunidad, las soluciones no llegan. Los vecinos acusan que la presencia de estas líneas genera diversos problemas cotidianos, que van desde el riesgo inminente de caídas para los peatones y adultos mayores, hasta el peligro de que los hilos se enreden en vehículos mayores, lo que podría provocar la caída de postes o accidentes de mayor gravedad.
La comunidad del sector hace un llamado urgente a las autoridades locales y a las empresas responsables para que retiren los escombros aéreos antes de que ocurra una emergencia que lamentar.
LEY ‘CHAO CABLES’
Cabe destacar que, de acuerdo a la legislación chilena, los municipios juegan un papel clave de fiscalización, sanción y ejecución frente al problema de la ‘basura aérea’. Con la entrada en vigencia de la Ley N° 21.172 (conocida popularmente como Ley ‘Chao Cables’), que modificó la Ley General de Telecomunicaciones, las municipalidades del país tienen atribuciones legales muy claras para intervenir directamente en este tipo de situaciones. Entre otras, las siguientes:
- Recepción de denuncias y requerimiento a las empresas
- Identificación: Los municipios actúan como canal de recepción ante los reclamos de los vecinos. [1]
- Plazo de respuesta: Tras constatar la presencia de cables dañados o en desuso (como los hilos telefónicos antiguos en calle O’Higgins), el municipio requiere a la empresa de telecomunicaciones responsable.
- Obligación de la empresa: La compañía tiene un plazo máximo de 10 días hábiles para responder si la red es suya, y un tiempo determinado para proceder al ordenamiento o retiro definitivo.
- Facultad de retiro directo (con cargo a la empresa)
- Si las empresas de telecomunicaciones no cumplen con los plazos legales para limpiar o retirar el tendido que está en desuso o en el suelo, el municipio tiene la facultad de retirar los cables directamente.
- Cobro de costos: Todos los gastos operacionales asociados a la remoción y limpieza ejecutada por las cuadrillas municipales deben ser reembolsados obligatoriamente por las empresas concesionarias dueñas del desecho.
- Exención de responsabilidad: La ley protege a las municipalidades estableciendo que no serán responsables si, durante las maniobras de retiro de cables obsoletos, se genera alguna afectación imprevista en los servicios activos de la zona.
- Aplicación de multas económicas
- El incumplimiento en la mantención o el abandono de líneas obliga al municipio a denunciar el hecho ante los Juzgados de Policía Local.
- Las empresas arriesgan severas multas que van desde las 100 hasta las 1.000 UTM (Unidades Tributarias Mensuales), montos que van en directo beneficio de los fondos municipales.






