En el Valle del Aconcagua existen artistas que llevan años sosteniendo la cultura desde la convicción, el amor al oficio y el trabajo colectivo. Una de ellas es Piera Francisca Tacchini Silva, escritora, madre y gestora cultural nacida en Los Andes, quien recientemente presentó su nuevo libro ‘Onírica’, una obra profundamente emocional y transformadora.
Más allá del lanzamiento literario, conversar con Piera es encontrarse con una mujer que ha permanecido en el arte a través del tiempo, participando activamente en agrupaciones culturales, compartiendo con distintas generaciones y siendo parte del movimiento literario que hoy crece con fuerza en el valle.
«Onírica representa una etapa de crecimiento y transformación. Estoy en una etapa de la vida donde existe consciencia de mí misma y de entender los procesos dolorosos de la vida como necesarios», comentó la autora sobre esta nueva publicación.
Su relación con la escritura nace desde una necesidad íntima y profundamente humana: contar historias y transformarlas en refugio para otros. «Siento que las mujeres guardamos mucho. Quise compartir estas historias para que sean refugio», expresó.
Dentro de Onírica aparecen temáticas como el desamor, el choque con la realidad y el amor idealizado, pero también una mirada hacia la autosuficiencia emocional y nuevas formas de entender el amor y la vida. Según relató, el proceso creativo fue intenso y transformador. «Fue un viaje doloroso, profundo y enérgico, pero transformador sin duda. La mujer renace desde el dolor», señaló.
Piera también reflexionó sobre lo que significa ser mujer, madre y artista en el territorio. Para ella, sostener la creación tiene relación con una fuerza interna profundamente femenina. «Las mujeres somos un cúmulo de largos silencios y extremadamente creativas. Escribimos desde un lugar profundo y ese ímpetu mantiene mi llama encendida».
Con una mirada cercana y comunitaria, destacó además la importancia del trabajo colectivo y del intercambio entre generaciones. «La sabiduría no solo está en los adultos. Hay mucho que escuchar», afirmó.
Sobre el presente cultural del Valle del Aconcagua, la escritora observó con alegría cómo han ido creciendo los espacios artísticos y literarios en las distintas comunas. «Las ferias del libro han crecido como la espuma y están naciendo nuevos artistas y escritores. Los adultos debemos ser generosos y dar espacio a las nuevas generaciones», comentó.
El territorio también ocupa un lugar central dentro de su obra. Sus historias nacen desde los recuerdos, los paisajes y la memoria emocional del valle. «Desde Los Andes, El Almendral hasta Putaendo. Estos son mis paisajes, el lugar que me vio nacer», relató con orgullo.
Con una sensibilidad muy ligada a su esencia taurina, Piera reconoció que el arte requiere tiempo, profundidad y contemplación. «El arte requiere manifestarse a fuego lento. Requiere detenerse, reflexionar y entender», dijo.
Finalmente, dejó un mensaje para otras mujeres creadoras: «Que se atrevan a ser genuinas, perseverantes y valientes. Que usen su arte para gritarle al mundo».
Actualmente, quienes deseen conocer más sobre su trabajo o acceder a sus libros pueden encontrarla en Instagram como @piera_tacchini. Onírica fue presentado por el escritor e investigador Juan Robles Parada, en una jornada marcada por la literatura, la reflexión y el encuentro cultural en el Valle del Aconcagua.






