Familiares exigen que se haga justicia por muerte de Valeria Ortiz Oyarzún

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Suspenden preparación de juicio oral:

Familiares de Valeria Ortiz Oyarzún, encabezados por su madre Edith Oyarzún, llegaron este día miércoles hasta las afueras del edificio de los tribunales ubicados en María Eufrasia, porque en el interior -según el estado diario del juzgado-, a eso de las 11:00 horas, se iba a realizar la audiencia de preparación de juicio oral por la muerte de su hija, asesinada presuntamente por su pareja, el imputado Clodomiro Contreras Ramírez, de 42 años de edad, hecho ocurrido el día 29 de marzo en la tarde en el sector El Algarrobal de San Felipe.

En la ocasión además estaba Alexandra, quien encabeza un grupo de mujeres llamado ‘Justicia para Valeria’.

Nuestro medio conversó con Edith Oyrazún, quien además de lidiar con este dolor, debe aceptar que sus nietos no están con ella sino con la familia del presunto victimario. De todos modos está esperanzada en que puedan vivir con ella.

Es enfática en indicar que ella sólo pide justicia porque la muerte de su hija no puede quedar impune. «Ella no es un perro que mataron, quiero justicia para ella solamente, justicia para mi hija».

¿Cómo ha sido todo este tiempo?

– Muy penoso para mí porque me mataron a mi hija, mi guagua, la que era más chica de todas mis hijas que yo tengo y la echo mucho de menos porque todos los fines de semana estaba conmigo, con todos nosotros que nos juntábamos, entonces a mí me ha costado mucho superar la muerte de mi hija.

Tiene problemas por la custodia de sus nietos.

– También, yo tengo que recuperar a mis nietos porque me pertenecen a mí, no a la tía. Ellos deben estar con nosotros, con nuestra familia, imposible que ellos estén ahí, con familiares del presunto homicida de su madre.

¿Cómo es la relación con ellos?, usted nos contaba que vienen el fin de semana.

– Sí, ellos vienen el fin de semana, a veces no vienen, entonces ahí yo para dentro nomás, no puedo hacer nada.

¿Qué edad tienen sus nietos?

– Mis nietos tienen 7 años el A. y 4 la N.

¿Está preparada señora Edith para enfrentar el juicio?, porque ahí se dan a conocer detalles de la muerte de su hija.

– Sí, yo lo tengo todo en mi mente, esas cosas no se me pueden olvidar, jamás se me van a olvidar de cómo encontré yo a mi hija. Todos los días yo pienso cómo debe haber sufrido ella para morir, porque yo pienso que sufrió mucho su muerte, pero así tiene que pagarla ese estúpido, que se pudra en la cárcel.

Usted me decía que el día jueves habían quedado de acuerdo, porque se iba a ir de la casa.

– Sí, ella me llama me dice «mamita yo el día jueves me voy pa´ la casa». Yo le dije que sí, que yo la esperaba, le tenía su pieza, su cama de dos plazas para que llegara con sus hijos. Nunca llegó el día jueves. Sí llegó, le digo yo, en un… cajón llegó mi hija y eso yo no lo esperaba, yo esperaba a mí hija viva, no muerta.

¿Detectaron ustedes algún problema de pareja?

– Nunca nada, siempre él llegaba con prepotencia a la casa a buscarla, pero nosotros le preguntamos a mí hija y nunca dijo nada de que le pegaba…nunca, siempre ella ocultó todo.

¿Nunca una señal, algo?

– Nunca una señal, nada, nada, nada. No sé qué pasó ahí, pero ese la mató por puros celos. Ella tenía 22 años y él ya 40 y tanto.

¿Usted piensa que el hombre tenía otras intenciones de ir a enterrar a su hija por ahí a raíz de cómo la encontró?

– Yo pienso que sí porque la encontramos amarrada y él a lo mejor la iba a ir a botar a otro lado, porque así como ella estaba era para tirarla en otro lado, y él estuvo tomando en la noche. Yo pienso que se quedó dormido y lo pilló en la mañana, ahí la dejó.

¿Haciendo de ‘tripas corazón’ en este tiempo levantándose el ánimo?

– Sí, tengo que tirar para arriba, ser fuerte nomás porque tengo que recuperar mis nietos. Yo jamás me voy a echar a morir tampoco, porque tengo que tirar para arriba para poder tener mis nietos, ellos me tienen que ver bien. Cuando llegan a la casa yo contenta, alegre, yo jamás les digo algo de su mamá, de su papá… nada, porque ellos son niños, no les podemos decir cosas porque no saben bien las cosas. Cuando sean grandes ya ahí se ven las cosas, pero ahora que son niños hay que entretenerlos con juguetes, que jueguen y sacarlos a pasear nomás… nada más.

En el lugar estaba la hermana de Valeria, Catalina, quien la recuerda como una persona alegre, «que no merecía lo que le pasó, sólo eso», indicó.

Aprovechó de agradecer el apoyo entregado por un grupo de mujeres llamado ‘Justicia para Valeria’, cuya administradora, Alexandra, estaba presente frente al Tribunal pidiendo justicia.

Por su parte Pedro, el padrastro de Valeria, nos señaló que estar ahí son malos recuerdos, «porque como dice mi señora de cómo la encontramos y cómo este señor que se dice ser señor la tenía, y recordar todo esto es hacer justicia porque hoy en día somos pocos los hombres, así digo francamente, somos pocos los hombres de valores, uno siempre tiene que rescatar los valores de los padres», comenta.

Recuerda que el imputado siempre que llegaba donde la familia, lo hacía con prepotencia: «Por eso nosotros queremos justicia para que él se pudra en la cárcel, que se pudra en la cárcel, pero también queremos justicia por los niños, porque así como ella llegaba con alegría a la casa a compartir, pero también había otro tropiezo que había porque él muchas veces que nos veía compartiendo, llegaba muy aireado. Como dice ella, queremos justicia», finalizó.

Cabe señalar que la causa de este femicidio fueron los celos, según lo indicado en su momento por personal de la Brigada de Homicidios de la PDI Los Andes.

Señalar finalmente que desde la Fiscalía Local de San Felipe se informó que la audiencia se postergó para el día 14 de febrero, a petición de la defensa del imputado.

Indicar que el imputado se encuentra en prisión preventiva

Los familiares encabezado por la madre afuera del Tribunal de Garantía de San Felipe.
Los familiares encabezado por la madre afuera del Tribunal de Garantía de San Felipe.
Valería Ortíz de apenas 22 años y el imputado Clodomiro Contreras Ramírez.
Valería Ortíz de apenas 22 años y el imputado Clodomiro Contreras Ramírez.