Catemina escribe cuentos para bebés nonatos y sus angustiadas madres

10691

‘Cuentos para Nahuel’ se publicaría a fines de abril:

Una singular idea es la que ha puesto en marcha una ama de casa vecina de Catemu, quien luego de ver cómo una de sus amigas se derrumbó al perder a su bebé de apenas cuatro meses de gestación, ideó entregarse a la tarea de escribir cuentos tanto para aquellas guagüitas que no lograron nacer o murieron recién nacidas, como para sus angustiadas madres.

ESA NIÑA POLILLA

Estamos hablando de Amalia Vergara Torrejón, de 40 años de edad, quien está ya por terminar su libro ‘Cuentos para Nahuel’, una obra impresa que contiene diez relatos, uno para el pequeñito de su amiga, y nueve cuentos más que relatan el triste final de nueve criaturas más. Son narraciones de niños y madres verdaderos, con sus nombres y apellidos.

«Me casé a los 16 años, tuve mi primera hija a los 17 años de edad, yo a ella le contaba historias, le contaba de la luna, le contaba miles de historias como toda mamá. Soy hija de padres separados y mi mamá tuvo que trabajar siempre, por lo tanto me cuidó una tía, volví a vivir con mi mamá cuando yo tenía 10 años y fue difícil, una etapa difícil. Mis papás se separaron cuando yo tenía dos años y vine a buscar y a reconocer a mi papá cuando tenía 27 años, recuerdo que cuando era chica yo siempre he tenido déficit de atención, siempre. Entonces yo era la típica chiquilla polilla, por entonces la niñita odiosa, la que andaba por todos lados, la que gritaba, saltaba, se subía arriba de los árboles y todo eso, y así aprendí a leer súper chica, aprendí a leer por una necesidad de mantenerme ocupada», comenta Amalia a Diario El Trabajo.

SUS MIL BATALLAS

Según nos relata Amalia, ella debió distanciarse por algún tiempo de sus hábitos de escribir y leer a medida que nacieron sus otros dos hijos Felipe y Gerardo, quienes han colmado de felicidad sus días. Aún así Amalia continuó anhelando seguir escribiendo sus diarios personales en donde sus sonetos permanecen desde que ella aprendió a redactarlos siendo apenas una niña de 9 años de edad.

«Entonces era difícil escribir, era difícil leer, y después a Felipe le diagnostican autismo, mi vida giró en torno al autismo y me hizo una experta en el Trastorno del Espectro Autista, y eran muchos lugares donde poder ir, muchas cosas, mucha terapia, muchas personas que nos pudieran ayudar. Y fuimos casi pioneros acá en el sector en el tema del autismo, en hablar, en buscar, en hinchar con el autismo y todo eso. Y participé en varias fundaciones de autismo y me tuve que salir de varias de ellas, porque después al final no cumplían lo que ofrecían pues si era gratuita, igual estaban cobrando cosas así y a mí no me gustó, así mi vida durante nueve años se enfocó sólo en el autismo (…) Hace poco más de un año estuve enferma, muy enferma, pero sin ningún diagnóstico, sin nada, y en marzo me diagnostican endometriosis, pero ya mi endometriosis estaba pasada, así era de grave. Empecé a buscar médicos y empecé a buscar lugares donde poder tratarme y todo eso. Y los dolores de una endometriosis son fatales, son horrorosos, son horribles para las mujeres que lo sufrimos es una cosa horrible. Yo sangraba 28 días del mes, después al otro mes sangraba 15 días después, otro mes 18, el otro 30 días, así me llevé mucho tiempo. Encontré un muy buen médico en Santiago y cuando yo fui a verlo ya había perdido mucho tiempo. Y esto me llevó a que me diera una denominación crónica. Yo era demasiado gordita, yo pesaba 124 kilos y para entrar al pabellón en esa clínica no daba mi peso, por lo tanto tuve que adelgazar. Entre los meses que adelgacé, mi problema se fue poniendo mucho más serio, entonces hubo prolapso uterino doloroso y muy invasivo, hubieron restos de endometriosis dentro del útero, que se formaron callosidades o pequeños tumores y el día 27 de julio de 2021 yo fui a la clínica y me operaron. Me operé en la clínica en Santiago y luego el 28, el 29 salí de alta súper bien, una operación difícil, larga y difícil, una operación de dos horas se llevó a 5 horas y media, pero yo me sentía bien», relata.

¿Cómo nace la idea de escribir tu libro dedicado a bebés?

– Entre mi caminar en el autismo conocí a muchas mamás, muchas mamás TEA, muchas mamás ‘Power’ que están siempre ahí, y conocí a una chica que era de Santiago, maravillosa. Ella era una de esas mujeres que tú te encuentras una vez en la vida, una mujer llena de luz, llena de no sé, era maravillosa, se llama Paula Aurora y es maravillosa, nos conocimos mucho tiempo después ya se embarazó. Vivimos el poquito tiempo que estuvo embarazada, lo vivimos nosotras como amigas, pero ella perdió su bebé, perdió a su bebé y fue traumático, muy traumático. Cuando la Paula perdió su bebé yo estaba en el hospital, o sea, yo todavía estaba en el tratamiento. Ella todos sabíamos que había perdido su bebé, pero ella era de las que nos tiraba pa’ arriba siempre. Entonces ella le puso un nombre a su bebé, su bebé tenía cuatro meses cuando ella lo perdió, y le puso Nahuel, que significa el ‘lobo protector’. Paula nos contó que ella es descendiente de padres y abuelos mapuche, todos son mapuches.

‘AURORA ALONSO’

Tras perder a su hijo Nahuel, la amiga de Amalia se hundió en la depresión y tristeza, hospitalizada y sin su amado hijo se sintió abandonada. Permanece internada en una clínica en Santiago. «Entonces yo le pedí permiso a su mamá, a la mamá de Paula, si podía escribirle una historia y que ella se las lea. Y así nació Cuentos para Nahuel, un libro que al principio fue un solo cuento para Nahuel, para que la Paula le leyera a Nahuel, luego un medio local en Catemu dio a conocer esta historia del libro, y otras madres del valle me contactaron, me pidieron poder participar ellas con sus relatos en este libro, así incluí nueve historias más en el libro», destaca Amalia, quien escribe este libro con su pseudónimo ‘Aurora Alonso’.

Las madres interesadas en que sus historias similares sean tomadas en un segundo libro, pueden contactar directamente a Amalia Vergara al +56985850126. Tanto este primer libro como los que se escriban luego, serán publicados de manera impresa, en papel.

Roberto González Short

DE LA VIDA REAL.- Luego de mil batallas y de ver cómo el dolor consumió a su amiga, Amalia escribió este libro, obra que relata diez cuentos para bebés que no lograron nacer.
DE LA VIDA REAL.- Luego de mil batallas y de ver cómo el dolor consumió a su amiga, Amalia escribió este libro, obra que relata diez cuentos para bebés que no lograron nacer.